Por su cumpleaños 90, George H. W. Bush saltó en paracaídas ¡por octava vez!

A pesar de su edad y el mal de Parkinson, el ex presidente sigue demostrando su pasión por el paracaidismo saltando por octava vez en su vida
Por su cumpleaños 90, George H. W. Bush saltó en paracaídas ¡por octava vez!
A sus 90 años, George H. W. Bush realiza el salto en paracaídas como celebración de cumpleaños.
Foto: Captura Youtube / Archivo

No cabe duda que la edad es solamente un estado mental. El ex presidente George H. W. Bush cumplió hoy sus 90 años de edad y lo celebró saltando en paracaídas.

Es una aparente tradición que realiza a menudo Bush padre, quien saltó a sus 75, los 80 y luego a los 85 en el estado de Main. Ni hablar de las veces que se lanzó al vacío durante su servicio en la Segunda Guerra Mundial y, ahora, ni la silla de ruedas que usa ni el mal de Parkinson lo detuvo para continuar con su aventura.

“Es un día maravilloso en Maine, de hecho, suficientemente agradable como para un salto en paracaídas”, escribió hoy el ex presidente en su cuenta de Twitter.

Realizó el salto acompañado de su instructor, el sargento de 1ra. Clase, Mike Elliot, quien es miembro retirado de Golden Knights, el equipo de paracaídas del Ejército, reporteó Fox.

El ex mandatario padece Parkinson, tiene dificultades para mover las piernas y se desplaza en silla de ruedas.

Se lanzó desde un helicóptero y descendió unos 3 mil metros durante varios minutos hasta aterrizar cerca de su residencia de verano en Kennebunkport (Maine).

“Eso es lo que él quería para su cumpleaños número 90 y eso es lo que tuvo”, dijo Elliot. “Probablemente él se siente ahora más joven que nunca”.

Cuatro generaciones de la familia Bush se reunieron para acompañar a George H. W. en su salto: la exprimera dama Barbara Bush, uno de sus hijos, el también ex presidente George W. Bush, su nieta Jenna Bush, reportera de la cadena NBC, y su biznieta. Todos ellos lo esperaban cerca de St. Ann’s Church, donde se reunieron para su aterrizaje.

El 41º presidente de Estados Unidos tiene una especial pasión por el paracaidismo, entre otras razones, porque en 1944 esta práctica le salvó la vida cuando, siendo piloto de un avión torpedero en el frente del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial, fue derribado por fuego enemigo y tuvo que saltar.

A pesar de su avanzada edad, Bush prometió a su nieta Jenna Bush en una entrevista televisiva hace dos años, en su 88 cumpleaños, que saltaría una vez más para celebrar sus nueve décadas de vida.

“Me queda uno más”, dijo entonces Bush, que hoy cumplió con su palabra tirándose desde las alturas.

El 14 de enero de 2013 fue dado de alta de un hospital en Houston tras siete semanas de tratamiento de bronquitis, una infección y tos persistente.

El año pasado, asistió a la inauguración de la biblioteca presidencial que lleva el nombre de su hijo, diciéndole a la audiencia “es un honor estar aquí para honrar a nuestro hijo mayor”.

En julio pasado visitó la Casa Blanca, donde el Presidente Obama reconoció su voluntarismo a través de la iniciativa “Points of Lights”.

“Seguramente somos una nación más gentil y humanitaria por tí”, le dijo Obama a Bush ese día.

Con el de hoy, el expresidente ha realizado ocho saltos en paracaídas a lo largo de su vida, según su oficina de prensa, aunque se espera que el de hoy sea el último.