La maternidad transformó su música

La maternidad transformó su música
La cantante se encuentra en una nueva etapa en su vida y quiere reflejarla en su quehacer artístico.
Foto: René Miranda

La cantante tijuanense estena nuevo disco

Disfruta de la maternidad con su hija de dos años

Comenzó con el grupo Tijuan No!

Las entrevistas no le desagradan tanto, como el posar para las fotos. Se le ve tímida.

Es raro porque Ceci Bastida, no es una principiante ni en la música ni en el medio artístico.

En plena adolescencia, a los 15 años de edad, fue parte de Tijuana No!, el grupo de ska punk, donde hizo mancuerna, por un corto tiempo, con Julieta Venegas, su gran amiga desde entonces.

Con antejos y cabello revuelto, en una mesita de un ecléctico café de Los Ángeles, muy cerca de su casa, Bastida asemeja más a un nerd que a una joven roquera, con alma social y amorosa mamá de Yamila, su hija de dos años y medio.

Su nuevo disco “La edad de la violencia” —que saldrá a la venta el 24 de junio—, muestran tal cual, la etapa por la que está pasando Bastida, nacida en Tijuana y radicada en esta ciudad hace casi nueve años.

¿Te transformó la maternidad?

Durante la época de embarazo (2011) me puse a escribir y más que componer canciones dedicadas a ella, era una especie de terapia, de reflexionar, tratar de entender y darle sentido a este mundo. En mi búsqueda excesiva por ver lo que estaba pasando, un mundo muy violento sí pero también gente que día a día lucha por tener un mundo más tolerante y que hay cosas bellas.

La justicia social siempre fue tu lírica, ¿no?

Sí, siempre he escrito temas que tienen algo que ver con la justicia social, pero cuando llega este momento (de ser mamá) era ver de que manera le presentaba este mundo a mi hija.

Lo mismo le ocurrió a Julieta. ¿Compartían de alguna manera esa inquietudes?

Siempre hablamos largo y tendido sobre todo. Conectamos de manera diferente, nuestra amistad es muy fuerte, hemos pasado muchas cosas juntas. Una vez que nos hicimos madres, las dos de niñas, hubo otro tipo de conexión y creo que como a muchas mujeres, que son madres primerizas, te pasan estas ideas por la cabeza.

¿Hubo más decisiones propias en el disco?

Yo creo que sí. Lo importante es ser lo más honesta y ese ejemplo quiero dejarle a mi hija. Que sea auténtica y dedicada. Con este disco hice lo que yo quería, sin dejar que dudas o cuestionamientos de otros entraran en mi cabeza.

¿Ha sido difícil categorizar tu música?

En este país sí. Ese ha sido uno de los obstáculos que he enfrentado. No entro ni en el world music, ni en el indie americano, estoy flotando. Eso me pasó con mi anterior disco, y a pesar de que me fue bien, no tuvo el resultado deseado.

¿Sientes que hay intolerancia por el idioma español?

Sí, porque sigue habiendo un problema muy grande que es el de los inmigrantes. Me da la impresión que el español no tiene tanto atractivo para mentes cerradas. Les cantas en francés y es cool, pero les cantas en español y lo rechazan