Ecuador se bebió las lágrimas

El que perdona pierde. Y el que no los hace… los ve hacer. Estas máximas son muy ciertas en el fútbol. Ecuador tuvo la ocasión de ganar y no la metió en el tiempo de reposición; luego en el contragolpe Suiza liquidó el pleito 2-1 cuando faltaban segundos para expirar el compromiso.

Al técnico alemán Ottmar Hitzfeld le funcionaron los dos cambios en el segundo tiempo ya que Mehmedi y Seferovic se vistieron de héroes para voltear el partido ante un Ecuador que se fue al frente en el marcador y luego regaló la cancha y le prestó la pelota al cuadro helvético.

Ecuador inauguró la pizarra cerca de la media hora de juego abriendo el candado suizo que se mantenía cerrado durante 559 minutos en competencias mundialistas. Un tiro libre de Walter Ayoví fue espectaculamente conectado con golpe de cabeza de Enner Valencia que venció al gigantón Benaglio.

Los dirigidos por Reinaldo Rueda se apegaron al libreto del estratega colombiano de refugiarse en su parcela con orden y concentración ante la invación suiza que con el último suspiro logró el espacio para vulnerar la portería defendida por Alexander Domínguez.

Una derrota amarga y dolorosa para los ecuatorianos que ahora miran muy lejos la segunda fase