Condenada hispana que asesinó a su socio en Queens

Ynmaculada Gómez tenía una relación de más de una década con la víctima y la esposa de éste, de quien ella estaba enamorada
Condenada hispana que asesinó a su socio en Queens
La pareja había decidido mudarse a Carolina del Norte en 2005 y cortar cualquier tipo de comunicación con Gómez.
Foto: Archivo

Nueva York – La historia es mucho más complicada que el título. Empezó hace 13 años cuando la venezolana Flor Cepeda y su esposo, Mario Rei, decidieron atender de forma asidua la Iglesia del Reino de Dios en Queens. Allí conocieron a Ynmaculada Gómez, una mujer de pelo corto y gris, que siempre lleva sacos de corte masculino y lentes de pasta gruesa, y quien fue condenada este jueves por asesinato en segundo grado en la corte criminal de Queens.

En su momento Gómez y la pareja venezolana fueron grandes amigos. Según el testimonio de Cepeda en el juicio, hacían todo juntos. “Desde jugar voleibol, hasta ir de vacaciones, nos veíamos casi todos los días. Llegó un punto que se volvió molesto, y no supimos cómo alejarla”.

También debían ser cuidadosos, Gómez no sólo era insistente con ellos, también conocía que la pareja estaba ilegal en Estados Unidos, y cada vez que éstos pretendían alejarse, ella acusaba con denunciarlos.

La pareja decidió mudarse a Carolina del Norte en 2005 y cortar cualquier tipo de comunicación con Gómez. Sin embargo ésta, con el pretexto del duelo por la muerte de su madre, se puso en contacto con Cepeda y le propuso un plan tentador: empezar un negocio de mecánica en Tampa, Florida. El negocio estaría a título de ella, que de los tres era la única residente. Mario Rei tendría que entregar $5,000, y como agregado, Gómez se comprometía a regalarles una casa.

“Mario siempre había querido una casa”, dijo Cepeda en el juicio que se llevó a cabo durante tres semanas en la corte criminal de Queens. “Era su debilidad”.

Una vez instalados en la Florida, comenzaron las riñas entre la pareja y Gómez. El taller se abrió mientras Gómez intentaba seducir a Flor Cepeda para que sostuvieran una relación amorosa, hasta el punto que ésta tuvo que decirle que no le gustaban las mujeres.

En 2008, Gómez, viendo que sus planes no resultaban, denunció a la pareja de inmigrantes con la Policía. Éstos salieron a la huida, de vuelta a Nueva York.

Gómez empezó a planear el asesinato de Rei. Le dijo a uno de sus trabajadores, Luis Rosado, que Rei le había robado dinero, le había robado a su mujer, había arruinado su vida. Finalmente lo acusó de atentar contra su familia si no accedía a asesinar a Rei. Así que el 11 de noviembre de 2008, Rosado y Gómez emprendieron un viaje por carro a Nueva York. Esperaron a que Rei saliera de su nuevo trabajo de mecánico en Corona, Queens, y aproximadamente a las 5 de la tarde, Rosado se bajó del carro, disparándole tres tiros.

Una amiga de Gómez, quien antes del asesinato escondió el arma, llamó a la Policía después de los hechos.

El fiscal de la Corte de Queens, Richard Brown, dijo en el juicio este miércoles: “La acusada pensó que podía salirse con la suya, pero estaba equivocada. Ahora, la responsabilidad del asesinato a sangre fría también recae sobre ella”.