La inteligencia en el Estadio Maracaná

@parisrod

El Maracaná es el escenario perfecto para una gesta. Desde su nacimiento en 1950 ha sido así y este sábado es la arena donde se batirán Colombia y Uruguay por un paso a los cuartos de final.

Colombia enfrenta el partido más importante de su historia en un Mundial. Al frente tiene a La Celeste herida en su orgullo por todo el caso de Luis Suárez. Los uruguayos van a salir al campo como si fueran 300 contra 10,000 en la batalla de las Termópilas.

Uruguay tendrá más voluntad y garra que fútbol, en un equipo donde Suárez era indispensable. Pero muchas veces esa garra en Uruguay es la que los ha llevado a la gloria. Juega a favor de La Celeste su historia, su jerarquía y que este equipo con algunos cambios fue cuarto en el Mundial pasado y es el actual campeón de América.

Colombia por su parte ofrece un fútbol exquisito en los pies de James Rodríguez declarado el mejor jugador del Mundial en la primera fase. Goza de un ataque demoledor y lleno de alternativas y tiene en José Pékerman a un entrenador ganador que tiene muchas millas en Mundiales y en retos de este calibre, y quiere jubilarse con las manos abrazando la cúspide.

Los cafeteros nunca han pasado a cuartos y tal vez tienen hoy el equipo para conseguirlo. Su gran reto será jugar fútbol en el Maracaná y evitar todo tipo de provocaciones y actos extra futbolísticos en los que Uruguay es dueño y señor en las tierras de América.

La Celeste saltará al campo con Suárez en el corazón y aunque pueda ser su mejor motivación, también puede ser la peor condena y un factor distractor si no controlan esa obsesión y hambre desenfrenada de revancha contra el planeta fútbol.

Será un partidazo y en el Maracaná triunfará no el mejor, si no el más inteligente.