“Broma” las etiquetas con reclamo contra abuso a trabajadores

La marca de ropa irlandesa Primark cree que las tres etiquetas con supuestos pedidos de ayuda de empleados textiles que aparecieron en sus prendas probablemente son falsas
“Broma” las etiquetas con reclamo contra abuso a trabajadores
Primark insistió que su empresa defiende condiciones de trabajo dignas.
Foto: Archivo

Dublín – La marca de ropa de bajo costo irlandesa Primark cree que las tres etiquetas con supuestos pedidos de ayuda de trabajadores textiles que aparecieron en sus prendas probablemente sean falsas, informó hoy la empresa en Dublín.

Primark indicó que dos de las etiquetas tienen claramente el mismo origen, aunque una de las prendas fue confeccionada en Rumania y la otra en la India. Las dos fueron adquiridas, en 2013, en la misma filial de Swansea, en Gales. El mismo año, hubo en Swansea una exposición de este tipo de etiquetas en la que se alentaba a los visitantes a coserlas a la ropa.

La investigación del incidente hizo concluir a Primark que, probablemente, se haya tratado de una broma.

El pasado martes 24 de junio, una mujer de nombre Rebecca Gallagher habitante de Gales, Reino Unido, se sorprendió al encontrar en la etiqueta de un vestido que acababa de comprar un peculiar mensaje cosido a mano: Forzados a trabajar en horas exhaustas.

La prenda que le costó 12 euros en una tienda de la cadena Primark en Swansea, Gales, contenía este mensaje, el cual descubrió cuando buscaba las instrucciones para lavarla.

La galesa aseguró a medios locales que honestamente nunca se había detenido a pensar realmente cómo se hacía la ropa y que no quería ni pensar que su vestido para el verano pudiera estar hecho por una persona agotada trabajando duro durante horas en alguna fábrica en el extranjero.

La joven de 25 años considera el mensaje como un grito de ayuda, para que la gente en Gran Bretaña sepa lo que está pasando y juró que no usará el vestido.

En ese momento, un vocero de la marca Primark había asegurado que fue un incidente aislado después de enterarse del caso y explicó que estarían agradecidos si la cliente les entregara el vestido para investigar cómo es que la etiqueta con el mensaje llegó ahí y si habría que investigar a fondo.

Sin embargo, días después Rebecca Jones, de Gales, aseguró en su cuenta de Twitter que, el año pasado, también encontró un mensaje parecido en la etiqueta de un vestido comprado en la misma cadena, el cual denunciaba: Degradantes condiciones en fábrica explotadora.

Posteriormente, salió a la luz una tercera etiqueta escrita en chino ubicada en unos pantalones comprados en Irlanda del Norte desde 2011.

Primark subrayó una vez más que su empresa defiende condiciones de trabajo dignas en los países fabricantes: A pesar de las sospechas en relación a la procedencia de las etiquetas y el tiempo considerable que ha pasado desde que las prendas fueron adquiridas, Primark conoce su responsabilidad con los trabajadores y su cadena de suministro, y por ello ya ha comenzado una investigación detallada.