Murrieta: ‘No queremos niños en la cárcel’

La policía local busca a persona que escupió a Lupillo Rivera
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Murrieta: ‘No queremos niños en la cárcel’
Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas está llevando acabo una protesta frente al Ayuntamiento de Murrieta.
Foto: J. Emilio Flores

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Por cuestiones humanitarias Murrieta no permitirá que niños detenidos en la frontera sean enviados a la cárcel de inmigración, dijo un vocero de la ciudad.

“El alcalde (Alan Long) conoce ese centro de detención que tiene capacidad para 200 personas, con celdas para 32 internos y un sólo ‘toilet’ (inodoro) y por eso la ciudad se opone a que manden a esos niños aquí, porque no queremos que pongan a niños en una cárcel”, explicó Xavier Hermosillo, consultante de comunicación para la ciudad de Murrieta.

Esta ciudad, localizada a 90 millas al sureste del centro de Los Ángeles, cuenta con un centro de detención de la Patrulla Fronteriza y fue una de las elegidas para enviar a unos 500 menores de edad detenidos en la frontera del Valle de Río Grande, en Texas, donde ha habido una ola migratoria de niños centroamericanos durante los últimos meses.

Cuando la semana pasada iba a llegar la primera tanda de niños, personas que se oponen a la inmigración ilegal impidieron el paso de los camiones en que venían por lo que tuvieron que se ser desvíados a San Diego.

Ese mismo día se registró un altercado en el que el cantante Lupillo Rivera recibió un escupitajo en la cara por llegar a defender a los niños.

Esas personas, dijo Hermosillo, son antiinmigrantes que no viven en la ciudad.

Agregó que la persona que escupió a Lupillo Rivera ya está siendo buscada por la Policía de Murrieta al considerar el salivazo como una agresión o asalto.

Mientras tanto, la tarde de este miércoles una veintena de proinmigrantes llevó a cabo una manifestación afuera del Ayuntamiento de Murrieta para pedir a las autoridades locales que den la bienvenida a los niños refugiados.

Ángela Sanbrano, directora de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), dijo que la protesta era el “calentamiento” para una vigilia de tres horas que durante la noche de este miércoles estarán llevando a cabo aquí mismo.

“El mensaje es dejar en claro que estos niños son refugiados y son bienvenidos”, dijo Sanbrano.