El bicicletero observador

El bicicletero observador
Frank Arroyo.

69 años

De padres puertorriqueño y panemeña

Nació en el barrio.

Frank Arroyo nació y se crió en el barrio, en el que sigue viviendo al igual que sus dos hijos y cuatro nietos. Ninguno planea mudarse. Posee Frank’s Bike Shop desde 1976 y ha sido testigo de todos los cambios.

¿Cómo describe usted el Lower East Side, su pasado y su presente?

Siempre fue un vecindario mezclado. Ahora hay más chinos, indios y también europeos que dejaron el vecindario de niños y ahora vuelven de adultos. Pero ha subido el costo de la vida. Esa es la historia de Nueva York. La gentrificación se ve, pero hay mucha gente de los proyectos que se ha mantenido en el vecindario al igual que sus hijos y sus nietos. Eso me gusta.

¿Quiénes son los que regresan?

Familias jóvenes. Ellos compran apartamentos en edificios cooperativos. Las escuelas son buenas, mis nietos asisten a estas. Es un barrio mezclado y la gente se lleva bien. Aparte de los edificios públicos, arriba de Delancey hay viejos edificios que han sido recuperados, reconstruidos y son caros. Hay muchos restaurantes y bares y cafés costosos. Negocios que no existían antes.

¿Qué sigue siendo hispano en el barrio?

Algunos restaurantes. La gente que por sus caras sabes que son latinos. Han crecido los dominicanos. Pero todo es muy mezclado. En los proyectos, diría que un 60 por ciento son hispanos, pero ese número está bajando