Paulina Rubio “se aisla” de la civilización y el debate público

La diva mexicana quiere enfocarse en su música
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Paulina Rubio “se aisla” de la civilización y el debate público
Paulina Rubio sigue batallando con su ex.
Foto: Showbiz

Paulina Rubio es una mujer temperamental. No hay duda de eso. La ex Timbiriche demuestra que se mantiene fiel a su estrategia de aislarse del debate público cada vez que su figura se ve asociada a cualquier tipo de escándalo, ya que solo un día después de que fuera acusada de agredir físicamente a Nicolás Vallejo-Nágera durante los años de su conflictivo matrimonio, la artista ha anunciado ante sus seguidores que ha decidido “alejarse de la civilización” a través de un viaje en tren del que no ha dado muchos detalles.

“Se acabó, me alejo de la civilización en tren y viajo directamente al universo de la música”, reza el ambiguo mensaje que publicó en su cuenta de Twitter, junto a una imagen en la que posa relajada en el vagón mientras lee una revista.

Aunque su decisión de hacer las maletas y lanzarse de lleno a recorrer mundo probablemente se explique con los preparativos de su nuevo trabajo discográfico, la artista debería aprovechar su largo periplo para preparar la respuesta al mazazo judicial que recibió ayer jueves en un tribunal de Miami, cuando la niñera Ivette Ramírez -encargada de cuidar del pequeño Andrea Nicolás en sus primeros meses de vida- aseguró haber sido testigo de desagradables discusiones entre Paulina y Colate que, con frecuencia, derivaban en varios golpes propinados por la artista a su ya exmarido.

FOTOS: LAS ELECCIONES DE PAU:

En uno de esos supuestos episodios de violencia doméstica, siempre de acuerdo con la versión de la exempleada, la chica dorada no dudó en abofetear al empresario español tras un duro intercambio de reproches, pero al fallar en su intento de darle una patada, acabó “ensañándose” con los juguetes que su primogénito tenía repartidos por el salón como forma de canalizar toda la “rabia” que tenía acumulada.

Además de ofrecer su testimonio personal sobre la difícil vida matrimonial de Pau y Colate, la mencionada niñera solicitó al magistrado ante el que prestaba declaración que sometiera al hijo de la pareja a un examen psicológico lo antes posible, con el objetivo de determinar si la agria disputa entre sus padres podría haberle dejado algún tipo de secuela emocional.