Piden renuncia de Bratton por muerte de Eric Garner

El afroamericano presuntamente fue víctima de exceso de fuerza por parte de policías
Piden renuncia de Bratton por muerte de Eric Garner
Josmar Trujillo fue contundente al pedir el despido del comisionado ayer en las afueras de la alcaldía.
Foto: Mariela Lombard

Activistas anti brutalidad policial exigieron este lunes la renuncia del comisionado del Policía de Nueva York, Bill Bratton, por la muerte de Eric Garner (43) durante un intento de arresto el jueves pasado en Staten Island.

Garner, que estaba en la mira de las autoridades por la supuesta venta de cigarrillos de contrabando, murió cuando un grupo un policías intentaba derribarlo para ponerle las esposas. Uno de los oficiales, Daniel Pantaleo, le aplicó una llave de ahorque, como puede verse en el video filmado por un transeúnte que se viralizó en las redes sociales. Garner, que era asmático, dice varias veces “no puedo respirar”, antes de morir.

La maniobra de ahorque está específicamente prohibida por la guía oficial de patrulleros del NYPD (ver ilustración). La prohibición data de 1993 y fue introducida por el entonces comisionado Raymond Kelly.

“El actual comisionado no ha podido controlar a los agentes, pero esto va más allá”, declaró Josmar Trujillo, portavoz de la organización Neoyorquinos Contra Bratton. “Enjuiciar y despedir algunos oficiales no soluciona el problema sistémico y la cultura de brutalidad de la policía”.

Otros grupos como Parents Again Police Brutality y Coalition Against Police Brutality ya organizaron protestas a fines del año pasado contra el nombramiento Bratton, considerando que durante su primer mandato como comisionado, entre 1994 y 1996, se dispararon los casos de uso excesivo de la fuerza policial contra minorías.

La muerte de Garner, que era afroamericano, es uno de los más recientes casos de lo que estas organizaciones denuncian como una forma de discriminación racial. Hace quince días saltó a la palestra otro video que muestra a oficiales sometiendo de manera similar a otro hombre negro, aparentemente un homeless que estaba durmiendo en los asientos del metro.

La Junta de Querellas Civiles (CCRB, por sus siglas en inglés), organismo independiente que investiga las quejas de particulares contra la uniformada, recibió entre 2009 y 2013 más de 1,000 denuncias por maniobras de ahorque. De ellas se investigaron poco menos de la mitad, y en sólo nueve casos se encontraron pruebas para respaldar la queja.

Dicho informes revelan también que el número de quejas recibidas se han incrementado 7.3% en los primeros seis meses del año respecto al mismo periodo del año pasado (2,739 frente a 2,552). Las que implican en concreto un uso excesivo de la fuerza han aumentado 8.5%.

CCRB sólo tiene la facultad de investigar y enviar sus hallazgos al comisionado de Policía, que es quien debe emitir sanciones, si lo cree oportuno.

El alcalde Bill de Blasio retrasó un día su viaje de vacaciones a Italia después de la muerte de Garner y anunció la apertura inmediata de una investigación. De Blasio se mantiene informado de las repercusiones del caso, aseguraron fuentes de la alcaldía.

El Departamento de Policía retiró la placa y la pistola a Pantaleo, lo que en la práctica significa inhabilitarlo para patrullar las calles mientras continúe la investigación.

Pero la Patrolmen’s Benevolent Association, un sindicato policial, salió en defensa del oficial.

Su reasignación es una decisión injustificada tomada por razones políticas que prejuzga el caso y le niega a Pantaleo el beneficio de la duda, parte del contrato social que permite a los policías enfrentarse a los riesgos de este difícil trabajo”, declaró Patrick J. Lynch, presidente de PBA, en un comunicado.

Garner, por su parte, acarreaba un largo historial de delitos menores, según la oficina de prensa del Departamento de Policía (DCPI).

Su primer encontronazo con la Policía data de 1992, cuando fue sometido a cargos por posesión ilegal de sustancias controladas, lo que se repitió en 2007.

En 1997 y 1998 Garner fue arrestado por conducir sin licencia y entre 2010 y 2014 fue detenido hasta en cuatro ocasiones, precisamente por venta ilegal de cigarrillos.

El entierro de Garner está previsto para la noche del martes en Brooklyn, y la organización del reverendo y activista Al Sharpton acarreará con todos los gastos. No hay confirmación oficial todavía de cuando se harán públicos los detalles de su autopsia que clarifiquen las causas exactas de la muerte.

Anthony Ramón Báez tenía 29 años cuando murió tras ser arrestado la madrugada del 22 de diciembre de 1994 por presunta conducta desordenada. Anthony resistió el arresto cruzando los brazos contra su pecho y alegadamente el oficial Francis Livoti le aplicó una llave de estrangulamiento. Otros cuatro policías lo sometieron y lo esposaron en el piso. El médico forense dictaminó “homicidio causado total o parcialmente por exceso de presión en el cuello y pecho contra un paciente con asma”.

-En Marzo de 1995, un gran jurado de El Bronx acusó a Livoti de homicidio en segundo grado. Pero fue desestimado por un error en la acusación inicial.

-En diciembre de 1995 Livoti fue acusado nuevamente por homicidio criminal negligente.

-Octubre de 1996 fue exonerado por la Corte Suprema de Justicia. De inmediato los fiscales federales apelaron al estatuto de derechos civiles.

-En junio de 1998 Livoti es sentenciado a siete años y medio en una prisión federal.

-La viuda de Báez llega a un acuerdo con NYPD y cobra 3 millones de dólares por homicidio culposo.

-En el 2003 otros dos oficiales involucrados en el caso enfrentaron cargos disciplinarios pero fueron desestimados ese mismo año.

– Abril del 2005: Livoti sale en libertad.

¿Cómo la impresionó la similitud del caso de Eric Garner con el de su hijo Anthony?

– Rapidito fui para atrás la noche en la que asesinaron a mi hijo Anthony. Vi las imágenes de ese hombre pidiendo ayuda, diciendo que no podía respirar y veo a mi hijo haciendo lo mismo, rogando porque alguién lo ayude y nadie lo auxilió, nadie hizo nada para salvarle la vida.

¿Cree que los 6 años y medio que sirvió en prisión el policía involucrado en el caso de su hijo fue suficiente?

– No estoy satisfecha. Porque ese tiempo fue solo su castigo violarle los derechos civiles a mi hijo. Pero, cuál es la condena por su homicidio? Quién pagó por eso y qué pasó con los otros oficiales involucrados en el caso? Nadie más pasó un solo día de cárcel por el caso. Y los derechos civiles de mi otro hijo y de mi esposo que fueron arrestados la misma noche, nadie pagó por eso.

¿Cuál hubiera sido una condena justa para usted en el caso de su hijo?

– Lo justo son de 25 años a vida en prisión. Con eso yo me hubiera sentido con justicia, aunque nadie me va a devolver a Anthony.

Cómo presentar quejas ante el CCRB

Si usted ha sido víctima de una actuación irregular o abuso policial, ingrese su queja en http://www.nyc.gov/html/ccrb/html/complaint/complaint.shtml o llame al 1-800-341-2272.