Así se acosa a los inmigrantes en EEUU (fotos y videos)

Mujeres embarazadas encerradas, procesos legales no respetados, estereotipos y acoso de las autoridades son algunos de los ejemplos de esta lista

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Así se acosa a los inmigrantes en EEUU (fotos y videos)
“No actuar como debemos deja una marca negra en la historia de esta nación cuando se habla de derechos humanos", dijo un portavoz de CHIRLA.
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La nación de los Estados Unidos fue concebida por un grupo de inmigrantes que escapaban los abusos y los impuestos de un rey tirano y que vinieron a América con el objetivo de poder vivir tranquilamente con su propia religión.

Curiosamente, así como los primeros migrantes europeos buscaban una mejor calidad de vida cuando enrumbaron hacia el continente americano, lo mismo ocurre con miles de niños indocumentados que escapan sus países y cruzan ilegalmente la frontera hacia EEUU. La gran diferencia es que a los últimos se les aprehende y se les da un trato de criminales.

La reciente crisis migratoria ha tenido cobertura amplia en diversos medios de comunicación y también ha dividido a la población en dos grupos: los que consideran que es un problema humanitario, y los que lo ven como una invasión de hordas de inmigrantes portadores de enfermedades causada por el descuido de las autoridades fronterizas.

A continuación, siete ejemplos de acoso a inmigrantes en EEUU, el país de los inmigrantes:

Actualmente, la asistencia legal para indocumentados no está garantizada por la ley de los Estados Unidos, lo que consecuentemente obliga a niños indocumentados a defenderse por sí mismos y explicar su caso ante un juez de inmigración sin ningún tipo de ayuda legal.

La crisis de los niños migrantes “saca a la luz la necesidad de garantizar que los derechos de los migrantes sean protegidos, especialmente los de los niños en tránsito”, afirmó la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, en un encuentro con la Asociación de Corresponsales ante Naciones Unidas en Ginebra (ACANU) para expresar la seriedad de este problema.

Aparte de no facilitar que estos menores de edad tengan representación legal para sus casos migratorios, las autoridades federales han hecho lo posible para acelerar sus procesos.

Según el centro de análisis Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Siracusa, nueve de cada diez niños que no cuentan con la representación de un abogado son deportados.

En otro estudio por la Universidad de Syracuse, con cifras recopiladas por la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración del Departamento de Justicia (EOIR), se concluyó que cinco de cada diez menores migrantes no son deportados cuando los representa un abogado.

“No es la primera vez que EEUU le da la espalda a los desprotegidos del mundo, pero pensamos que ya hubiera aprendido la grave lección de no hacer lo correcto“, dijo Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de CHIRLA (Coalición de los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles), en entrevista con La Opinión. “Los republicanos en el Congreso parecen no haber aprendido nada del pasado”.

La preocupación de respetar el proceso legal a menores de edad surge porque mientras estos se encuentren en centros de detención en horribles condiciones, después de haber sufrido en sus caminos para llegar a los EEUU, la oportunidad de quedarse legalmente en el país se perjudica.

“No actuar como debemos deja una marca negra en la historia de esta nación cuando se habla de derechos humanos y Centro América”, manifestó Cabrera.

Aunque sus propios estatutos dicen que no se debe encerrar a mujeres embarazadas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) informó haber tenido a al menos 559 mujeres embarazadas en seis centros de detención de inmigrantes en el país desde el año 2012. No obstante, el reporte no incluyó a aquellas que están en los más de 250 centros que existen en todo el país.

Los centros de detención no están equipados para brindar la atención médica y dar la nutrición necesaria para mantener a una mujer saludable durante su embarazo.

“Es triste y (ICE) debe de tener vergüenza que trata así a una persona que viene a buscar lo mismo que buscaron nuestros padres, abuelos, o bis bis abuelos”, dijo Eduardo Beckett, abogado de inmigración que trabajó con el Centro de Apoyo al Inmigrante Las Américas, en el El Paso, Texas. “Todos tenemos el derecho de mejorar nuestras vidas, y unos somos afortunados de nacer en este país. Un país como EEUU debe de recibir a una mujer embarazada con compasión”.

Una de las alternativas para esta situación, según Beckett, es que a estas mujeres se les asigne un proceso en donde, en vez de estar detenidas, se reporten con frecuencia a una oficina migratoria para asegurar que estén cumpliendo el proceso legal.

Una infracción inmigratoria se trata de un caso civil no criminal. Entonces deteniendo una mujer embarazada es cruel, y pone en peligro a un bebé inocente. Y es contra todo lo que creemos de los derechos humanos. Debe de haber compasión cuando se trata de estos casos”, dijo Beckett.

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Mientras esperan la oportunidad de presentar su caso migratorio ante un juez, las condiciones en que los inmigrantes indocumentados se encuentran en los centros de detención son “horrorosas”, según dijo un grupo de abogados migratorios.

Apodadas “hieleras”, debido al fuerte aire acondicionado que tienen encendido, reportes de niños y adultos que fueron encerrados en estas instalaciones salieron a la luz gracias a 14 abogados de distintas organizaciones que exigieron al gobierno de Barack Obama que cese todas las deportaciones de familias —principalmente madres y sus hijos— detenidos en un llamado “centro residencial” de Artesia, Nuevo México. La alegación es que las prácticas y procesos del lugar (con más de 600 personas, incluyendo bebés de pocos meses) violentan los estándares de la ley estadounidense y son contrarios a órdenes judiciales existentes.

Cuando pase el tiempo y recordemos esto, vamos a sentir vergüenza como país”, dijo Cecilia Wang, de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés). “Era muy difícil hablar con estas madres, ver la desesperación en su mirada, el llanto. La mayoría reportó que los agentes no les aclaraban sus derechos, como manda la ley, sino que les decían constantemente que serían deportados”, añadió acerca el trato de los inmigrantes.

El presidente lo prometió cuando era candidato pero las propuestas de ley nunca contaron con el apoyo necesario en la Cámara de Representantes. Ahora, casi al final del mandato de Obama, se acercan días interesantes tanto para legisladores en Washington, D.C. como para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) después de que el presidente Obama se comprometió a dar un anuncio sobre el asunto para principios del mes de septiembre de este año. El objetivo de Obama es que por fin se apruebe la reforma migratoria y los alivios migratorios solicitados a la Casa Blanca, incluyendo la suspensión de las deportaciones, ampliar el proceso de Acción Diferida para los padres de “Dreamers”, la cancelación de los programas 287g y Comunidades Seguras, y que indocumentados en proceso legal no tengan que salir del país para completar esta.

La prolongada espera de aprobación de la reforma migratoria se extenderá hasta el 8 de septiembre cuando reanudará la sesión del Congreso. Mientras tanto, el DHS inicio la redistribución de $405 millones destinados específicamente para atender la crisis en la frontera.

Una de las creencias ficticias de muchos antiinmigrantes es que los trabajadores indocumentados no sólo le sacan provecho al gobierno y al seguro social, pero se salen con la suya al no pagar impuestos. Los resultados de un reporte del Institute on Taxation and Economic Policy contradicen esa creencia porque indican que inmigrantes indocumentados aportan significativamente en impuestos locales y estatales, pagando colectivamente alrededor de $10.6 mil millones en 2010. Esto significa que las familias pagan cerca de 6.4% en promedio de sus ingresos en impuestos estatales y locales.

Lo que no sale a la luz es que cuando se les paga a estos ciudadanos indocumentados, su corto cheque ya fue descontado para el seguro social y Medicare de los Estados Unidos. Lo peor del caso es que al no ser ciudadanos, recuperar sus impuestos es imposible.

Aunque se requiere ser ciudadano para recibir asistencia del gobierno estadounidense, no se necesita ciudadanía para servir a la comunidad, obtener ciertos trabajos y completar estudios superiores en el país. Ejemplos como el de Sergio C. García, el inmigrante mexicano indocumentado que después de una lucha de casi cinco años por obtener su licencia para ejercer el derecho fue juramentado en el Capitolio Estatal, comprueban el verdadero motivo por el que inmigrantes vienen a los Estados Unidos y su importancia para el desarrollo del país.

A pesar de que las drogas, la violencia, y el crimen en general es lo que desean dejar atrás cuando empiezan su viaje a los Estados Unidos, los inmigrantes indocumentados enfrentan el estigma de ser criminales y frecuentemente se les asocia directamente con el narcotráfico.

Raul Hinojosa Ojeda, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y director del Instituto de Integración y Desarrollo de Norteamérica, se encuentra en estos momentos en El Salvador estudiando el tema.

Esta es una violencia de pandillas muy similar a lo que fue la violencia en Italia o en muchos otros países, principalmente viven de la pequeña extorsión”, dijo Hinojosa. “Aquí no hay mercado para la venta de drogas, así que se dedican a extorsionar pequeñas cantidades a los pequeños negocios”.

En el Sur de California, se han hecho una serie de retenes en años recientes con el objetivo de arrestar conductores intoxicados. Sin embargo, defensores de los derechos de los inmigrantes dicen que son una excusa para detener a indocumentados sin licencia y confiscar sus coches. Una solucion a esto seria darle permisos de manejo a inmigrantes indocumentados, lo cual dice la ley estatal AB60 que entra en vigor a partir de enero de 2015, pero mientras el estado se prepara para darlas, el DHS rechazó el diseño hecho por el DMV bajo el argumento de que no cumplía con la ley federal Real ID. El DHS señaló que el diseño de las licencias debe tener ciertas características para reconocer que esta no servirá para propósitos federales de investigación.

Entre las críticas de la ley, se encuentra la creencia de que los inmigrantes indocumentados no deben de tener este derecho porque son criminales que no siguieron el proceso migratorio legal.

En el siguiente video presentan las opiniones pro y contra la ley estatal AB60.

Con falsas acusaciones de diferentes orígenes, el respeto hacia los inmigrantes indocumentados se ha ido diluyendo por la discriminación que tienen que soportar.

Como ejemplo del acoso a inmigrantes están los rumores de que la reciente oleada de migrantes provenientes de Centroamérica es parte de un siniestro plan del presidente Barack Obama para aumentar la población de demócratas. Además, se han escuchado mitos absurdos, como que los inmigrantes traen con ellos enfermedad incurables y peligrosas como tuberculosis, lepra y hasta ébola.

Por otro lado, se ha seguido diseminando el mito de que los indocumentados vienen para aprovechar servicios ofrecidos por el gobierno y, aún peor, que se roban los empleos de ciudadanos estadounidenses. Ese tipo de narrativa no hace más que incrementar el odio y el maltrato contra ese grupo de gente.