Congreso posterga receso

Legisladores intentarán mañana nuevo voto de fondos para la frontera

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Congreso posterga receso
Los congresistas votarán nuevamente el viernes sobre medidas urgentes que no logran aprobar por falta de consens.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C.— Ante la rebelión del movimiento conservador “Tea Party” y la férrea oposición de los demócratas, los republicanos de la Cámara de Representantes han decidido intentar de nuevo este viernes un voto de los fondos para la crisis en la frontera sur.

La Cámara Baja debía iniciar mañana viernes su receso de cinco semanas, pero la bancada republicana se reunió de emergencia a puerta cerrada, al no lograr los 218 votos para aprobar un paquete de fondos por $659 millones para la frontera.

Fuentes legislativas de ambos partidos, que pidieron el anonimato, dijeron a La Opinión que la sesión se reanudará a las 9:00 a.m. hora local, y el Comité de Reglas se reunirá para establecer los mecanismos del voto.

Ante el caos dentro de su partido, el presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, tuvo que cancelar tanto el voto de los fondos como el de otra medida, presentada por la republicana de Tenessee, Marsha Blackburn, para impedir que el presidente Barack Obama amplíe el programa de “acción diferida” de 2012 a otros indocumentados.

Ese programa suspendió las deportaciones de poco más de 600 mil estudiantes indocumentados que llegaron a EEUU antes de 2007.

La vergüenza que sufrió Boehner es una historia ya repetida con otras leyes que implican gastos: luchas internas entre conservadores y moderados descarrilan la aprobación de una medida.

La versión de la Cámara Baja incluye el despliegue de la Guardia Nacional, la agilización de las deportaciones de los niños migrantes y más vigilancia de la frontera.

Pero nada de eso es suficiente para grupos ultraconservadores del “Tea Party” que esta semana inundaron el Capitolio con llamadas y correos electrónicos para exigir la eliminación de “DACA” y poner mano dura contra los indocumentados.

Del bando opuesto, grupos progresistas de la comunidad inmigrante también han hecho lo propio para exigir protecciones legales para los niños migrantes.

La derrota de hoy es un mal comienzo para el entrante líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, el californiano Kevin McCarthy y para el “número tres”, el republicano por Luisiana, Steve Scalise, porque tenían la misión de reunir los votos para aprobar el plan.

Del lado del Senado, bajo control demócrata, aún no hay acuerdo para votar su propia versión del paquete de fondos por $2,700 millones y que incluye gastos no relacionados con la frontera.

No está claro que el Senado pueda superar el bloqueo de la minoría republicana que ha tachado la medida como un “cheque en blanco” para Obama.

Las dos versiones legislativas son diametralmente opuestas, y no hay voluntad de los partidos para hacer concesiones.

No habrá aprobación si ambas cámaras no logran negociar un solo texto definitivo que sea enviado a Obama para su promulgación.

Insatisfecho con la disfunción del Congreso, el gobernador republicano de Texas, Rick Perry, criticó hoy que los legisladores abandonen sus puestos mientras la frontera vive una crisis y “criminales extranjeros siguen siendo una amenaza” para EEUU.

Aún postergando el receso no hay garantías para una solución inmediata.

En el peor de los casos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tendrá que desviar fondos de una a otra agencia policial para continuar las operaciones en la frontera hasta el próximo 30 de septiembre.

El Congreso reanudará la sesión el 8 de septiembre, después del feriado del “Día del Trabajo”, y tendrá que aprobar medidas temporales para financiar las operaciones del DHS para el resto del año.