Su blanca palidez y sus “piercings” atraen a los jóvenes

La subcultura gótica sigue ganando adeptos entre las nuevas generaciones

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Su blanca palidez y sus “piercings” atraen a los jóvenes
No te alarmes demasiado si de un día para el otro, tu hija adolescente decide cambiar su brillito rosa, por un labial negro y un piercing que haga juego.
Foto: Shutterstock

¿Quién eres tú y qué has hecho con mi hija?

Llega un momento en la vida de algunas adolescentes cuando la hermosa princesita de cara lavada y vestidos de tonos pastel se transforma en un ser pálido, vestido de negro y maquillaje dramático que escucha a músicos también vestidos de negro que parecen ser alérgicos a la luz del sol.

Lo mismo ocurre con algunos varones, que hasta llegan a teñirse el cabello color azabache, haciendo juego con el resto del atuendo.

Si esta descripción coincide con la de uno de tus hijos adolescentes, no te desesperes. Aunque parezca difícil de creer, en la mayoría de los casos se trata de una etapa pasajera, destinada a convertirse en una anécdota más, para compartir con los nietos cuando estén pasando por lo mismo.

No es señal de alarma

“El solo cambio en la manera de vestir no es necesariamente un signo de alarma”, indica la Doctora Liliana Cabouli. “Pero si este cambio va acompañado de un comportamiento inusual, entonces puede ser un síntoma de que el joven está usando drogas o alcohol” , advierte.

La experta aconseja buscar otros signos paralelos al cambio de guardarropa, como indicios de depresión, cambio en la personalidad o en los hábitos de comida y sueño.

Si el adolescente muestra algunos de los signos anteriores, es hora de buscar ayuda profesional que te ayude a tratar con el problema.

La experta explica que muchas veces el cambio de look es sólo una etapa por la que está atravesando el o la joven, pero que si los padres lo confrontan, el inocente cambio inicial puede escalar y generar otro tipo de problemas.

“Con los hijos adolescentes hay que aprender a negociar“, aconseja. “Hay que saber elegir las batallas. Y muchas veces, hacerles creer que son ellos los que están ganando”, agrega.

El estilo gótico o Goth no es una moda nueva, y probablemente más de una madre haya usado labiales negros y Doc Martins, para ir a conciertos de bandas como The Cure, Siouxie and the Banshees o The Smiths, 20 ó 30 años atrás. Pero, a diferencia de otras modas que vienen y van, la subcultura Goth, con las variaciones lógicas de cada época, sigue ganando adeptos entre las nuevas generaciones, desde fines de los años 70.

“No es lo mismo ser Goth, Emo o Scene”, explica Olivia Ramírez, una estudiante de 11 grado de la escuela Van Nuys, de Los Ángeles, California.

“Los Goths están más enojados y escuchan a bandas como The Cure o Morrisey [músicos de los años 80], mientras que los Emo siempre están tristes, se compran la ropa en las tiendas de Hot Topic y escuchan a bandas como My Chemical Romance”.

Pero hay más variaciones dentro del grupo de adolescentes que prefieren la ropa oscura.

“También están los chicos Scene y los Hard Core, explica Ramírez.

Scene son los chicos que quieren estar a la moda, y se preocupan más que los otros por el cabello y el estilo en general. Los Hard Core, o Straigh Edge en cambio, es un movimiento que derivó del punk y son chicos que no hacen drogas, no toman alcohol, y escuchan música punk”, explica Ramírez. El término Straight viene del nombre de una canción de la banda Minor Threat.

Como en el caso de otras modas y estilos, Hollywood ha tenido su cuota de jóvenes pálidos y alternativos

Estos son algunos de los personajes Goth de las pantallas

  • Pauley PerretteAbby” del show NCIS
  • Johnny DeppEdward Scissorhands”, la película de Tim Burton sobre un joven Frankenstein viviendo los suburbios.
  • Winona Ryder “Lydia” de la película Beetle Juice
  • Anjelica Huston “Morticia” y su hija Christina Ricci “Wednesday Addams”, de la película de La Familia Addams.