Fiscal de Brooklyn admite que tiroteos ocurren en zonas pobres

Kenneth Thompson habló del reto de dirigir la tercera Fiscalía más grande del país, un organismo responsable de atender a más de 2 millones de personas
Fiscal de Brooklyn admite que tiroteos ocurren en zonas pobres
El fiscal de Brooklyn, Kenneth Thomson, dijo que se tienen que evitar las condenas injustas.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

En los siete meses que lleva en el cargo, Kenneth Thompson (48), fiscal de distrito del condado Kings (Brooklyn), ha creado más de cuatro unidades, una de ellas enfocada en identificar a los responsables de los 282 tiroteos ocurridos este año, y otra para revisar las condenas asociadas con el detective Louis Scarcella, acusado de fraguar evidencia contra pandilleros en los años 80. Thompson, primer afroamericano en ocupar esta fiscalía, habló con EL DIARIO sobre las cuestiones más urgentes de su función.

El número de tiroteos en Brooklyn ha aumentado al menos un 16% con respecto al año pasado. ¿Qué está haciendo su oficina para confrontar este hecho?

—Hemos creado una unidad llamada Estrategia Delictiva para identificar a los responsables de los tiroteos y acusarlos de tal forma que no estén entrando y saliendo del sistema penal permanentemente. Todos los tiroteos han ocurrido en el sector este del condado (Brownsville, Bed-Stuy, East Flatbush) así que estamos tratando de tener una vigilancia adecuada sobre la zona en colaboración con el NYPD.

¿Qué hace que los tiroteos sucedan –todos– en el este del condado?

—Ahí están los mayores índices de desigualdad económica y se concentran en los proyectos de vivienda, en donde a su vez se concentran las pandillas.

¿Cómo puede su oficina mejorar esta situación?

—Contamos con un programa de rehabilitación para quienes salen prisión, los ayudamos a conseguir trabajo y les prestamos apoyo psicológico.

Usted fue el primer fiscal que propuso dejar de perseguir a aquellos que fueran encontrados con una dosis mínima de marihuana. Sin embargo, el Comisionado de Policía, Bill Bratton, no estuvo de acuerdo con esta política. ¿Ha sentido tensiones entre su oficina y el NYPD?

—No. Además, desde que la nueva política entró en funcionamiento hace un par de semanas hemos acusado a 200 personas menos que el año pasado, lo que nos ha permitido redirigir nuestro tiempo y recursos a crímenes mayores.

¿Por qué era importante que su oficina tuviera una Unidad Forense?

—Era inaceptable que esta unidad no existiera. Somos la tercera fiscalía más grande del país y tenemos que evitar las condenas injustas. Esta unidad es una herramienta importante para manejar adecuadamente los procesos que llevamos.

A propósito de condenas injustas, ¿cómo avanzan los casos de las convicciones relacionadas con el famoso detective, Louis Scarcella?

—Hasta ahora, de los 100 casos que fueron admitidos se han solucionado 25. ¿Cómo? Buscando nuevas evidencias. Por ejemplo, en el proceso del exconvicto Jonathan Fleming, acusado en 1989 por un homicidio en Williamsburg, detectives de la Fiscalía encontraron un recibo de teléfono que pagó en Disneylandia una hora antes de que el asesinato fuera cometido. Esta evidencia, que entonces no fue presentada ante el Gran Jurado, muestra los baches en las investigaciones de la Policía.