Piden cerrar las “puertas para pobres”

Recaudan firmas para que solo haya una entrada en edificios de lujo que participan en el el programa de viviendas inclusivas
Piden cerrar las  “puertas para pobres”
Edificios como Northside Piers y The Edge han separado a sus inquilinos por clase económica.
Foto: Humberto Arellano

@MarleneRPeralta

Unas 2,000 personas piden darle portazo a las “puertas para pobres”. La noticia de que un complejo de viviendas de lujo en el Upper West Side tendrá una entrada trasera separada para inquilinos de bajos recursos, ha provocado una masiva recogida de firmas pidiendo al gobernador Andrew Cuomo y al alcalde Bill de Blasio que pongan fin a estas entradas discriminatorias.

Hasta ayer más de 1,800 personas habían firmado la petición en el portal change.org. La misma fue iniciada por el concejal de Brooklyn Jumaane Williams y la asambleísta estatal de Manhattan Linda Rosenthal. Williams preside la Comisión de Viviendas en el Concejo, y Rosenthal representa el Upper West Side.

“La segregación de facto sigue estando presente en la ciudad”, expresó Williams por medio de un comunicado. “El hecho que un casero nos lleve a una época en la historia donde fue impulsada la segregación es algo reprobable”.

La controversia resurgió después que El Departamento de Preservación de Viviendas (HPD) aprobara, el mes pasado, la solicitud de la compañía Extell para el programa de viviendas inclusivas, la cual otorga exenciones de impuestos y subsidios a inmobiliarias que incluyan de 20 a 30% de apartamentos asequibles en sus proyectos. Extell ya había levantado controversia cuando dio a conocer su plan de separar las entradas en 2013, y aun así le fue otorgado el permiso.

La petición considera que, a través de esta práctica, “el dinero del contribuyente sirve para subsidiar prácticas de vivienda segregacionistas”.

El proyecto conocido como Extell Development, ubicado en el 40 de Riverside Drive, tendrá 33 pisos y 219 apartamentos, 55 de estos para personas con ingresos bajos o moderados. Las autoridades de vivienda sostienen que el plan fue iniciado durante la pasada administración municipal, pero un reporte del NY Post reveló que en 2009, cuando De Blasio era concejal, votó a favor de la provisión que permite la separación de servicios en edificios de lujo subsidiados.

La provisión fue parte de una enmienda hecha a las leyes de rezonificación de 2005, para hacer que las inmobiliarias incluyeran las unidades asequibles en la misma ubicación de sus apartamentos de lujo, y no en terrenos separados.

La semana pasada, De Blasio apuntó que su voto fue a favor del número de apartamentos asequibles que se ofrecía y que en ese entonces nadie anticipaba la creación de puertas separadas. Además, prometió que cambiará las leyes de zonificación para prohibir esta práctica.

Las entradas u otros servicios separados, como lavandería, gimnasio o lugares de recreo, para inquilinos de bajos ingresos, no son cosa nueva.

Rob Solano, director ejecutivo de la organización pro viviendas asequibles de Brooklyn Churches United for Fair Housing, recuerda que los edificios Northside Piers y The Edge, ubicados en Williamsburg, Brooklyn y construidos entre 2008 y 2010, fueron los primeros en segregar a los inquilinos por clase económica.

“Nos dimos cuenta que eso estaba permitido cuando los edificios de la zona estaban ya construidos”, resaltó Solano. “La buena noticia es que aprendimos de esos errores. Nuestra lucha ahora es evitar que esto continúe, y el recién aprobado proyecto de viviendas en la antigua factoría Domino es un ejemplo de lo que podemos lograr”.

El proyecto, también aledaño al muelle de Williamsburg, fue el primer plan inmobiliario aprobado por De Blasio, el cual no incluye servicios o puertas separadas después de la fuerte presión ejercida por residentes y activistas del área