Puerto Rico revive su café

Los granos de la isla crean "la mejor taza de café espresso" en el mercado. Un productor nos cuenta sobre su campaña internacional...
Puerto Rico revive su café
Café Zumbador está exportando un grano fino de alta calidad.
Foto: Archivo

Jaime Fortuño tiene una clara misión: viajar por todos lados para hablar del retorno del café de Puerto Rico.

“He estado dándole la vuelta al mundo, como misionero, para decirle a la gente que nuestro café es importante, porque los que más saben han dicho que este café es el mejor single origen espresso”.

Fortuño, quien pertenece a la cuarta generación de una familia de caficultores, asegura que desde su hacienda, y bajo la marca Café Zumbador, se está exportando un grano fino de alta calidad, que está siendo aplaudido en Europa.

“Los descriptivos de sabores del café tienen que ver con cómo se siente en la boca. Nuestro café tiene un cuerpo tremendo, dulzura natural y un sabor achocolatado”, asegura. “Este café es el más redondeado, el más completo, y está predestinado a ser un gran espresso”.

La exportación del Café Zumbador es un intento de revivir una industria que llegó a ser muy importante para la economía puertorriqueña.

“La etapa de gloria del café de Puerto Rico fue hasta 1896, cuando era el sexto exportador más grande del mundo. En ese momento era un café de gran calidad, considerado premium”, describe Fortuño, quién estudió negocios en Harvard y trabajó en varias empresas de los Estados Unidos, antes de “regresar a la finca”.

Los huracanes, los cambios políticos y los problemas económicos hicieron que el café de la isla se convirtiera principalmente en un producto de consumo local.

En la segunda mitad del siglo XX, Fortuño asegura que en Puerto Rico se cultivaban alrededor de 300,000 sacos o 30 millones de libras de café. En la actualidad, en números extraoficiales, se producen de 65 a 100,000 sacos.

El grueso de la produccción de café de la isla es para consumo interno, con pequeños esfuerzos, como el de Fortuño y compañía, para hacerlo de exportación.

“Este año estaremos produciendo unos 2,000 sacos (cada saco contiene un quintal, que son 100 libras). Una producción pequeña, que es exclusivamente para exportar. Para consumo local tenemos otros productos”, explica el también autor del libro “The Caffeinated Chronicles”, que saldrá pronto a la venta.

Es una cantidad pequeña de una calidad alta. La meta para Fortuño es tratar de poner el café de Puerto Rico donde estaba antes, y mejor si es posible.

“Es un esfuerzo pequeño que va a crecer, pero la idea mía es que no seamos sólo nosotros, sino ser un ente educador para otras fincas, para que hagan lo mismo”, asegura. “Mi deseo es que esas grandes variedades que se cultivan en Puerto Rico, que son la Borbón y la típica, llamada Porto Rico, se conviertan en referencia internacional”.

Para saber dónde comprar o disfrutar del Café Zumbador en el país, puedes visitar:

Zumbadorcoffee.com

lisethperez@eldiariony.com