Guayaberas chinas

Guayaberas chinas

Dueño, Waterloo

Bas heredó de su padre el negocio de ropa Waterloo. Aquel lo abrió en 1967 con mucho esfuerzo, después de trabajar en factorías de bordado. Les vendía a crédito a las oleadas de cubano exilados, y así impulsó su éxito. El lugar con nombre de batalla napoleónica es el indicado para conseguir las famosas guayaberas. Su madre y su esposa le ayudan a vender.

¿Quiénes son los clientes ahora?

Una mezcla: dominicanos, colombianos, mexicanos, ecuatorianos. Y por supuesto, los cubanos que siguen y los que vuelven. La gente viene mucho en el verano, les gusta la ropa de lino y las guayaberas.

¿Qué tan difícil es vender estas prendas tropicales?

Es más fácil que antes. La gente ahora es más liberal, les gustan los colores. Antes se usaban más los trajes. Pero las guayaberas de lino son las que han hecho a esta tienda famosa.

¿Cómo define este negocio?

Un negocio familiar, un negocio de pueblo. Tratamos de ayudar a que la gente se sienta feliz.

¿De dónde traen los productos?

La mayoría desgraciadamente es hecha en China. Algunas vienen de México o de Colombia y son de mejor calidad, pero algunas personas no quieren gastar $90, entonces gastan $40. El producto chino es más accesible.