Letitia James: “Es un gran día para ser americana”

La defensora del pueblo reconoce que las cortes de NY no dan abasto para la cantidad de casos de niños migrantes
Letitia James: “Es un gran día para ser americana”
Letitia James, defensora del pueblo.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Los jueces está haciendo un gran trabajo con los niños migrantes, pero las cortes están abrumadas por la cantidad de casos y la necesidad de más abogados defensores, dijo Letitia James, Defensora del Pueblo de Nueva York, durante una junta editorial en El Diario.

Desde el pasado jueves, cuando comenzaron las audiencias, hasta el lunes, los jueces habían oído 81 casos. Pero sólo en la mañana de ayer, según estimaciones de James—que visitó los tribunales de Federal Plaza —, alrededor de 100 chicos pasaron por las cortes.

La mayoría tiene entre 8 y 15 años y vienen de Guatemala, Honduras y El Salvador. Muchos permanecen en albergues hasta que son reclamados por un pariente. La mayoría de los abogados hablan español, y las cortes cuentan con intérpretes.

“Se les está tratando bien, pero las cortes están sobrepasadas, los niños se agolpan en los pasillos y se necesitan más recursos para contratar a más abogados que complementen a los que están trabajando pro-bono”, dijo James. “Contar o no con representación legal es la gran diferencia para que puedan quedarse o no en el país”.

La defensora del pueblo, que ha presenciado fases del proceso a las que no tiene acceso la prensa, lo primero que se les ofrece a los niños y sus guardianes legales es una orientación sobre los distintos tipos de visados a los que pueden acceder y los requisitos para solicitarlos.

A continuación los abogados se dividen los casos y hacen preguntas a los niños: de dónde vienen, cómo fue su viaje, etc. A base a las respuestas, pueden determinar si les conviene pedir asilo, visa de residencia permanente, etc.

“Las historias van desde niños que huían de las pandillas a los que han sufrido abusos o violencia doméstica y los que quieren reunirse con sus familiares aquí“, señaló James, visiblemente conmovida por la inocencia vulnerada de los niños y la buena voluntad de jueces y abogados, que tratan de hacer lo menos traumática posible la experiencia. “Es un gran día para ser americana”