Marchemos en paz en Staten Island

Si bien es cierto que tanto la muerte de los afroamericanos Eric Garner en Nueva York como de Michael Brown en Missouri, han encendido las alarmas sobre sobre el abuso policial y la exclusión de las minorías, no podemos permitir que la respuesta o solución al problema esté cargada de odio o violencia.

Por eso, la masiva manifestación convocada mañana en Staten Island, para exigir justicia y un alto a la brutalidad policial, tiene que ser pacífica.

Nos hacemos eco de las palabras del Cardenal Timothy Dolan sobre la necesidad de tender un puente de unidad que nos lleve a la reconciliación.

Dolan se reunió esta semana con líderes de otras denominaciones religiosas y las máximas autoridades de la ciudad para calmar los ánimos.

En esa reunión hasta el propio reverendo Al Sharpton bajó el tono y dijo que “no todos los policías son malos”.

Aunque los recientes sucesos tienen similitudes, la situación en Missouri dista mucho de lo que ocurre en Nueva York.

Lo que está en discusión en la Gran Manzana es hasta qué punto son viables hoy en día ciertas políticas policiales como Ventanas Rotas (Broken Windows), a través de la cual la policía se ensaña -sobre todo- con miembros de de las minorías que cometen delitos leves.

Pero el debate tiene que ser transparente y civilizado. Todas las partes involucradas están en su derecho de hacer escuchar su voz para llegar a punto de convergencia donde los derechos civiles no se vean pisoteados