El vino, más que una bebida

Entrevista con el maestro sommelier Héctor Vergara
El vino, más que una bebida
Héctor Vergara comparte con amor y pasión el arte de la enología.
Foto: Marcela Álvarez

Milenario. Bíblico. Misterioso. Sensual. Decía Neruda que el vino no cabe en una copa, y el poeta romano Horacio no pudo descifrarlo mejor: “El vino trae a la luz los secretos escondidos del alma”.

Para hablar de las delicias de la bebida, un chileno: Héctor Vergara, Maestro Sommelier (el primero en las Américas) graduado en Londres y con más de 30 años de experiencia.

Vergara llegó a Nueva York vía Lan Chile, aerolínea donde supervisa todo lo referente al vino y el menú a bordo. Afable y sencillo, aun con su “pedigree” en el tema, Vergara considera que el vino es más que una bebida. “Hay vinos intelectuales, hay vinos del corazón, hay vinos que seducen”, dice mientras descorcha un Montes Sauvignon Blanc del Valle Leyda en el país trasandino.

Todo un pionero

En el mundo existen cerca de 200 eruditos del vino. Vergara fue el pionero en Latinoamérica. “Hoy tenemos maestros de Colombia, Uruguay, y otros países”, dice, y agrega que el consumo de este brebaje maravilloso se expande también a México y Perú con sus gastronomías extraordinarias”, también Colombia y Ecuador.

Comenzó a estudiar en 1977 y en octubre de 1982 se graduó de sommelier. “Fui el primero en graduarme como master, porque en ese tiempo la gente no estudiaba vino. Tengo el diploma número 42, ahora creo que hay cerca de 200 personas que han pasado el examen, trabajando hay como 130 o 140”.

Una vida rodeado de vino

“Nací en un ambiente de vinos en Chile. Mi padre tenía un negocio de abarrotes y vendíamos mucho vino también. Por tanto, desde siempre vi tinto en la mesa y blanco a veces los viernes.

“Vengo de una familia católica, y los viernes antiguamente se comía pescado en Chile, las abuelas lo preparaban, ahora ya cambió eso”, dice con una sonrisa este graduado de ingeniería mecánica, una rama poco asociada con vino.

En 1974 se fue de Chile por los problemas políticos en el país. Viajó a Inglaterra donde se dedicó a estudiar el vino, se graduó de maestro y después llegó a ser jefe de cinco sommeliers. Allí pasó ocho años trabajando en conocidos restaurante franceses y españoles.

Después se fue a Canadá y, en 1991 regresó a Chile. Desde entonces ha trabajado en la difusión internacional de los vinos chilenos, por lo que fue reconocido como Persona Industria en la Gala del Vino 2012.

El sommelier se educa

“Los umbrales de percepción nuestros, los “thresholds”, son muy similares. Se puede a base de disciplina, estudiar y avanzar bastante. Uno puede tener ciertas diferencias con otra persona pero las puede minimizar con estudio y trabajo. Lo he visto en la experiencia que tengo trabajando en vino. Hay gente que puede que le haya costado un poco, pero lo logra igual. Todos tenemos lo mismo: aparato olfativo, la vista y el paladar. Eso lo tenemos que educar”, dice.

Para más información sobre el trabajo de Héctor Vergara visita su sitio www.elmundodelvino.cl

marcela.alvarez@impremedia.com

El maestro Vergara comparte algunos sobre el “brebaje maravilloso”, como él llama al vino:

1-Comenzar la comida con un vino blanco, fresco y claro

2. No tomar piña colada como aperitivo

3- Atrévete a disfrutar un tinto con pescado

4. El mejor vino no es para el final

5. Es bueno para la salud, sus bondades tocan el corazón y combaten las radicales libres y, por ende, el envejecimiento prematuro. Ayuda la digestión.

La palabra Sommelier es de origen galo: “sommerier”, que quiere decir cuidador de bestias de carga o simplemente cuidador de la carga (“bêtes de somme”). En el siglo XX la palabra empieza a definir a la persona que califica, compra, venta, transporta, clasifica, almace y da servicio al vino.

En 2012 Vergara publicó su libro “Descorchando mi vida“, donde hace un recorrido por la historia del vino chileno a partir del siglo XVIII.