NYPD estrena programa piloto de cámaras personales

Medida busca incrementar la supervisión a los agentes de la fuerza policial más grande del país

El comisionado de Policía de Nueva York (NYPD), William J. Bratton, anunció el jueves el inicio de un programa piloto para equipar a un grupo pequeño de oficiales con pequeñas cámaras que se ajustan al uniforme, medida tecnológica que busca incrementar la supervisión de las acciones del cuerpo policial más grande del país.

“Este dispositivo resolverá rápidamente las quejas de los ciudadanos y además contribuirá a proteger a los uniformados”, dijo el comisionado durante la presentación del dispositivo en One Police Plaza, sede del NYPD.

El año pasado, el fallo de la justicia federal que marcó el final de la práctica del “stop and frisk” incluyó la disposición de incorporar cámaras para desalentar requisas ilegales. El proyecto comenzará a implementarse en cinco cuarteles entre los más castigados por el crimen en Nueva York.

Las cámaras ofrecerán una evidencia visual y auditiva de los encuentros entre oficiales y ciudadanos, de los que a veces surgen diferentes versiones. Los pedidos para usar estos esquipos se incrementaron luego de la muerte de Eric Garner, en Staten Island, y del tiroteo el mes pasado del joven afroamericano Michael Brown, en Ferguson, Missouri, quien se encontraba desarmado.

También la Defensora del Pueblo, Letitia James, había reclamado el uso de estas cámaras en un 15% de los policías de la fuerza.

“Vivimos en un mundo tecnológico y debemos incorporar las cámaras para incrementar la seguridad pública”, sostuvo James en una declaración reciente.

Darius Charney, abogado de los uniformados, criticó la decisión unilateral del departamento de usar las cámaras. “Es parte de la tendencia de reforma policial por su cuenta que vimos en la anterior administración”, dijo Charney.

Miles de cámaras pequeñas y medianas han sido usadas por departamentos en todo el país los últimos años, desde Los Ángeles hasta Washington. Líderes civiles y jefes policiales las han defendido como una manera de mejorar las relaciones entre la comunidad y la fuerza, particularmente en las comunidades con minorías.