Denuncian alarmante deterioro en viviendas públicas en NYC

Un nuevo informe de la Contraloría demuestra las pésimas condiciones en los “projects” de la ciudad

Nueva York – Los apartamentos de vivienda pública de la ciudad de Nueva York, donde viven unas 400,000 familias, se deterioraron de forma alarmante durante la última década, hasta el punto de que en 2011 al menos un tercio de ellos presentaban deficiencias importantes, como goteras, ventanas rotas o infestaciones de roedores, según un nuevo informe realizado por el contralor de la ciudad Scott Stringer.

“Las condiciones de la vivienda pública se han convertido para sus inquilinos en una lista de frustraciones, desde ventanas rotas a pintura desconchada, pasando por calefacciones que fallan o ratas por doquier”, señaló Stringer. “La vivienda de Nueva York está entre las más costosas del mundo, pero mi reporte muestra que hay muchísimas desigualdades entre cómo viven los neoyorquinos”.


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Con este informe el contralor busca impulsar a la administración municipal a continuar manteniendo como prioridad destinar fondos para reparaciones para la Autoridad de Vivienda Pública (NYCHA). Esta agencia depende en gran parte de fondos federales, pero éstos se han visto recortados ostensiblemente en los últimos años, lo que ha obligado al alcalde Bill de Blasio a encontrar otras vías de financiamiento.

Otro reporte reciente publicado por Community Service Society (CSS), una organización centenaria que lucha por los derechos de la población con menos ingresos, mostró también como entre 2001 y 2011, el deterioro de los apartamentos de NYCHA se aceleró a un ritmo mucho mayor que otras viviendas de renta baja o sujetas a subsidios de la Ciudad.

Hasta tal punto que, según los autores del reporte, la agencia municipal se merecería el calificativo de “peor casero de Nueva York”.

NYCHA alega sin embargo que el reporte refleja datos recogidos hasta 2011, cuando la ciudad estaba gobernada por la administración de Michael Bloomberg y que la situación ya está cambiando radicalmente bajo la batuta de De Blasio y de la nueva directora de la agencia, Shola Olatoye.

A principios del año pasado se llegaron a amontonar más de 400,000 peticiones de reparaciones de inquilinos de vivienda pública sin atender, y el tiempo medio que se demoraban en atenderlas llegó a superar los 130 días. Ahora se ha reducido a 80,000, y el tiempo de espera ha decrecido considerablemente, según NYCHA.

Stringer presentará también este año un auditoria sobre la agencia que ofrecerá una versión completa sobre cómo ha sido su gestión reciente.