Salida de Piñeiro desata lucha de poder entre minorías del NYPD

Policías hispanos critican salida del latino de más alto rango y se quejan de que oficiales negros son los únicos tomados en cuenta para los ascensos
Salida de Piñeiro desata lucha de poder entre minorías del NYPD
Los latinos son la principal minoría del NYPD.
Foto: Archivo

@MarleneRPeralta

La sorpresiva noticia de que el subcomisionado Rafael Piñeiro (65), el latino de más alto rango en el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y el segundo mando de ésta luego del comisionado Bill Bratton, se retirará a fines de octubre ha dejado a los hispanos de la Fuerza molestos y preocupados.

Según pudo saber EL DIARIO en conversaciones con varios uniformados bajo condición de anonimato, hay un consenso en que la salida de Piñeiro fue forzada por la presión de la comunidad afroamericana luego de la muerte de Eric Garner para incrementar la representación de este grupo en el NYPD.

Ya hay quienes especulan que Philip Banks III, el actual jefe de departamento que supervisa a las patrullas, reemplazará a Piñeiro. Otros se quejan de que los oficiales negros son los únicos tomados en cuenta a la hora de los ascensos. “El poder está ahora mismo con los afroamericanos, y a Banks lo están preparando para esa posición”, afirmó una fuente.

Una segunda fuente expresó que “pedir la salida de Piñeiro durante el primer día del Mes de la Herencia Hispana es insensible e irrespetuoso para la comunidad latina y los casi 10,000 policías hispanos”.

Con el retiro de Piñeiro, el latino de mayor alto rango será el cubano-americano Carlos Gómez, jefe del Buró de Vivienda, que tiene a cargo la vigilancia de los edificios de NYCHA. Pero muchos temen que la representación hispana en general ha quedado disminuida.

Si se toma como parámetro para medir la diversidad de una institución el porcentaje de sus miembros que pertenecen a determinado grupo demográfico, comparado con el porcentaje de dicho grupo en el conjunto de la sociedad, los latinos parecieran estar bien representados dentro de la Uniformada. Con 26.7% del total de 34,451 miembros, los latinos son la principal minoría del NYPD, igualando casi su proporción de la población de la ciudad (27.5%). Los afroamericanos, en cambio, están subrepresentados (15.8% frente a 25.1%) y los blancos sobrepresentados (51.4% frente a 44.6%). Los asiáticos son apenas el 6% de la Fuerza (y 11.8% del total de la ciudad)

Pero cuando analizamos la composición interna de la agencia, el cuadro que surge es muy distinto. La mayoría de latinos y negros se concentra en los grados más bajos (de agente a sargento), mientras que la jerarquía (de capitán para arriba) sigue siendo abrumadoramente blanca (80%, frente a un 10.4% de hispanos y 7.4% de negros).

Hace sólo dos semanas, la concejal de El Bronx Vanessa Gibson (D-Bronx), presidenta de la comisión de Seguridad Pública, confirmó a EL DIARIO que varios policías han estado cabildeando por más diversidad en posiciones de alto rango. Entre 18 subcomisionados sólo hay una latina, la puertorriqueña Rosemarie Maldonado, encargada de procesar medidas disciplinarias. Lo mismo ocurre con los 11 jefes de buró, cuyo único hispano es Gómez, de la unidad de viviendas.

La presidenta del Concejo, Melissa Mark-Viverito manifestó su preocupación por esta falta de diversidad, y dijo que habló con el alcalde sobre este tema. “Esperemos a ver que va hacer esta administración, hay que seguir poniendo presión”, expresó. “La administración Bloomberg no se preocupaba por estas cosas y por eso hoy tenemos ese problema”.

Una portavoz de la Alcadía dijo, por medio de un comunicado, que “la administración De Blasio está comprometida en formar una administración que refleje la diversidad de nuestra ciudad, aunque todavía hay mucho por hacer, estamos orgullosos de lo logrado hasta ahora: la mitad de la nueva fuerza trabajadora de la Alcaldía son mujeres, y minorías”.

El departamento niega que haya discriminación contra los latinos, y cita como prueba los recientes ascensos de Robert S. Martínez, director ejecutivo del Buró de Servicios de Apoyo, que fue ascendido a subcomisionado de esa misma unidad; el inspector Frank Vega fue promovido a subjefe y el capitán Roberto Ríos a subinspector.

La salida de Piñeiro se produce dentro de una reorganización que busca enmendar la relación entre la Policía y la comunidad.

Durante una audiencia pública ante el Concejo Municipal el 8 de este mes, Bratton habló de varias iniciativas para lograr ese objetivo, incluyendo el reentrenamiento de oficiales y la revisión de políticas sobre el uso de la fuerza. Entre los nombres de oficiales de alto rango que nombró al frente del esfuerzo está el subcomisionado de entrenamiento Benjamin Tucker, el jefe de patrullas James O’Neill y la comisionada del Departamento de Informática, Jessica Tisch.

Piñeiro nació en Valencia, España, y creció en Cuba. Llegó a Brooklyn con su familia cuando tenía 12 años. Desde el 2010, es el funcionario policial de más alto rango después del comisionado. Ingresó al NYPD en 1970, graduándose como el primero de su promoción.

Ed Rodríguez, presidente de la Asociación de Oficiales Dominicanos, lamentó la salida de Piñeiro. “Perdemos un subcomisionado muy competente que entiende la diversidad y la necesidad de representación latina”.

Dennis González, presidente de la Sociedad Hispana del NYPD envió un comunicado expresando que “después de 45 años de servicio al departamento y la ciudadanía nos entristece la noticia de su retiro.” Agregó que durante las elecciones para alcalde su grupo abogó porque el alcalde lo nombrara como comisionado. “Consideramos que él estaba lo suficientemente calificado para el puesto”

Varios concejales latinos como Ydanis Rodríguez (D-Manhattan), Ritchie Torres (D-Bronx), Carlos Menchaca y Antonio Reynoso, ambos de Brooklyn, dijeron estar muy pendientes sobre la evolución de la diversidad en la Uniformada. De hecho, tanto Menchaca como Reynoso piden que Piñeiro sea reemplazado por otro latino.

“La renuncia del comisionado Piñeiro es preocupante, especialmente después del verano contencioso que hemos experimentado entre la policía y la comunidad latina”, declaró Menchaca. “Su presencia en ese organismo era fundamental para garantizar la sensibilidad cultural”, agregó.