Es clave el apoyo regional

EEl enfrentamiento con el Estados Islámico (ISIS) es un conflicto internacional desde el momento que cruza la frontera de la guerra civil siria, a Irak. Si la intención es “degradar” y “destruir” a través de bombardeos, inevitablemente estos tocarán territorio de Siria.

El ataque de Estados Unido en nuevo país, aparte de Irak es muy serio. El involucramiento norteamericano en el conflicto es —irónicamente- la mejor propaganda de reclutamiento para los extremistas islámicos. La idea del capitalismo decadente haciendo una cruzada contra los musulmanes tiene su magnetismo.

Por eso es de suma importancia que Arabia Saudí, Qatar, Jordania, Bahrain y los Emiratos Árabes Unidos hayan participado en los primeros bombardeos en Siria. El hecho que naciones de mayoría suni estén atacando a un grupo que asegura representa a los sunis del mundo —y crea un estado para ellos— es extraordinario. Especialmente cuando algunos de estos aliados estadounidenses financiaron a ISIS en su momento.

Precisamente a esta ambivalencia ante el surgimiento de terroristas islámicos, tan extremistas como para ser rechazados por Al-Qaeda, es a la que se refirió ayer el presidente Barack Obama en su mensaje ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.

El cuarto punto de su discurso se centró en la responsabilidad del mundo árabe y musulmán en evitar la radicalización de sus jóvenes.

Al fin y al cabo el conflicto causado por ISIS es el recrudecimiento de un enfrentamiento religioso de larga data entre chitas y sunis.

En este panorama Estados Unidos no tiene mucho para hacer. La estabilidad regional es un interés estadounidense, pero debe serlo mucho más para las naciones de la región que ven sus fronteras amenazadas con disolverse, por las ambiciones de ISIS de establecer un gigantesco califato como hace siglos atrás.

El terrorismo es un problema grave. No falta quien quiera inmolarse matando inocentes por una causa. La cuestión de ISIS no frenará esa tentación, pero la responsabilidad de las naciones árabes es frenar a ISIS y su atracción. Porque si Estados Unidos corre algún peligro por esta amenaza, las naciones de la región están mucho más expuestas a ella