El salario digno tensa la relación de Stringer y De Blasio

El salario digno tensa la relación de Stringer y De Blasio
Ayer, Stringer acusaba a las agencias municipales de no adjudicar más contratos públicos a empresas de minorías y mujeres.
Foto: Mariela Lombard

Scott Stringer no disimuló ayer su enfado con Bill de Blasio después de que este firmara una orden ejecutiva para elevar el salario digno de la ciudad. El motivo es que el contralor cree que esta orden le resta competencias.

Stringer dijo estar de acuerdo con la necesidad de subir los sueldos pero no con que esta orden elimine su autoridad para investigar las posibles violaciones de las condiciones laborales de los nuevos trabajadores beneficiados con la medida. Según el contralor, ahora esto pasa a estar bajo el departamento de Asuntos de Consumidores del Ayuntamiento. “Y tanto si le gusta o no al alcalde es mi trabajo auditar e investigar. No es personal. Es la competencia de esta Oficina”, dijo Stringer. Cuando se le planteó ayer en rueda de prensa si esta atribución de competencia merecía una demanda, Stringer contestó que su departamento está “estudiando todas las opciones” .

Stringer dijo que va a luchar por mantener el papel de su oficina, que resuelve casos relacionados con salarios prevalentes y salarios mínimos. Pero un portavoz del alcalde explicó que la nueva orden no cambia de ninguna manera la autoridad del contralor. “Es lamentable que sin evaluar completamente los hechos el contralor trate de obstruir los esfuerzos de la ciudad para que más neoyorquinos tengan un salario digno”, señaló.

Lo que empezó como un malestar entre ambos cuando Stringer dijo que la ciudad no estaba preparada para afrontar la expansión del pre-K ha subido de temperatura y está tensando la relación entre ambos políticos Ayer mismo, Stringer acusaba a las agencias municipales de no adjudicar más contratos públicos a empresas de minorías y mujeres, algo en lo que la alcaldía aceptó que hay trabajo por hacer pero en lo que afirma se ha avanzado más de lo que el contralor dio a entender