Escuelas tráiler en la mira

En noviembre se someterá al voto popular una propuesta para eliminar esta vergüenza de la educación neoyorquina
Escuelas tráiler en la mira
Varios familias se unieron para pedir fin a la sobrepoblación escolar en Queens.
Foto: humberto arellano

@jcmatossian

Al cruzar las cercas de la escuela pública Mariano Jeantet (P.S. 19Q), en Corona, Queens, lo primero que llama la atención son cuatro grandes tráilers metálicos ubicados frente al edificio principal, similares a los que utilizan los obreros de la construcción para resguardarse del frío o almacenar material. Cuando se entra en uno de ellos, lo último que alguien se espera es encontrar a casi una veintena de niños de cinco o seis años sentados en sus pupitres y coloreando sus cuadernos.

Esa es la realidad que viven miles de alumnos de escuela pública elemental Nueva York, especialmente en el condado de Queens, donde más de 50 de sus 155 centros escolares han tenido que recurrir a esta medida para hacer frente a la superpoblación estudiantil.

Actualmente funcionan en toda la ciudad 321 tráilers a los que asisten 7,158 alumnos. Muchos críticos dicen que el numero es aún mayor si se cuentan clases de arte y música.

Los padres están cada vez más cansados de que sus hijos tengan que estudiar en estas condiciones, especialmente los que están matriculados en la P.S. 19Q, donde los tráilers se instalaron hace 20 años como recurso temporal y al día de hoy continúan ahí, mientras la población estudiantil en Corona, un área fundamentalmente hispana, sigue creciendo.

Estos padres demandan una solución inmediata. Muchos han visto enfermar a sus hijos una y otra vez debido a que las paredes metálicas de los tráilers no los protegen del duro invierno neoyorquino, además de que los niños tienen que salir constantemente al exterior cuando tienen que comer o hacer cualquier otra actividad en el edificio principal.

“Mi hija cogió una neumonía cuando tenía seis años por culpa de estudiar en uno de esos transportables”, dijo la ecuatoriana María Guzman. “Tuvo que estar tres días hospitalizada y cuatro días más sin ir a la escuela. Niños tan pequeños no se merecen esto”.

Otra madre, Berta Asistimbay, asegura que su hija estuvo enferma un mes entero a causa del frío.

“Ella me contaba que cuando los cuartos de baño no funcionaban, tenía que ir varias veces al día hasta los del edificio, y en invierno pasaba mucho frío y se mojaba, por lo que acabó con mucha tos y problemas respiratorios”, relató Asistimbay.

El asambleísta estatal de la zona, Francisco Moya, se unió a los padres para reclamar soluciones y pidió a los votantes que voten a favor de una medida que traería soluciones. En las próximas elecciones de noviembre se someterá a referéndum el Smart School Bond Act, una propuesta que de ser aprobada supondría que se destinen $2,000 millones para aumentar el espacio en las escuelas públicas y así eliminar los tráilers, además de invertir en mejoras tecnológicas y de seguridad para los centros escolares

“Estos trailers que se utilizan en toda la ciudad suponen un riesgo para la salud y seguridad de nuestros estudiantes”, declaró Moya. “Si de verdad nos preocupa su futuro, debemos darles espacios donde puedan aprender, y no donde se les congelen los huesos”.