Paciente con ébola fue enviado a casa en su primera visita al hospital

Duncan recibió un tratamiento con antibióticos el viernes antes de ser aislado el domingo
Paciente con ébola fue enviado a casa en su primera visita al hospital
Hospital de Salud Presbiteriano de Texas, donde está siendo tratado el primer paciente con el virus ébola diagnosticado en Estados Unidos.
Foto: EFE / RICHARD RODRÍGUEZ

San Antonio, Texas – Las autoridades estadounidenses aseguran estar listas para detener un hipotético brote de ébola, pero los médicos no detectaron el contagio de ébola de Thomas Eric Duncan, quien había llegado recientemente de Liberia.

La agencia EFE informó que el primer paciente diagnosticado con ébola en EEUU acudió el pasado viernes por primera vez al Hospital Presbiteriano de Dallas (Texas) con fiebre y dolores abdominales, pero los médicos le dejaron volver a casa con antibióticos sin tener en cuenta que venía de Liberia.

Thomas Eric Duncan, de nacionalidad liberiana, volvió al hospital el domingo, cuando fue aislado y posteriormente diagnosticado con ébola, pero esos dos días fueron trascendentales para una potencial propagación del virus entre las personas con las que estuvo en contacto, confirmaron ayer al New York Times las autoridades sanitarias de su país.

El 19 de septiembre Duncan voló desde su país natal a EEUU en un viaje que incluyó varias escalas en Europa y un día después llegó a suelo estadounidense en Dallas, donde reside una parte de su familia.

Al acudir al hospital por primera vez, con los primeros síntomas del virus, su hermana, que lo acompañó, informó a la enfermera de que el paciente acababa de llegar de Liberia, un país que junto a Sierra Leona y Guinea está en el epicentro de la epidemia del ébola, que ya ha causado más de 3,000 muertos según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mark Lester, el vicepresidente del consorcio sanitario al que pertenece el Hospital Presbiteriano de Dallas, lamentó ayer en una rueda de prensa que esa información “no fuera comunicada íntegramente a todo el equipo”.

“Como resultado, esa información no fue tenida en cuenta en la toma de decisiones clínicas“, añadió.

Duncan regresó entonces a casa de sus familiares, donde viven otras cinco personas y donde el fin de semana mantuvo contacto con cinco menores en edad escolar, que ayer fueron puestos bajo supervisión médica, aunque no muestran síntomas del virus.

Con el objetivo de disminuir la alarma creada, el gobernador de Texas, Rick Perry, afirmó que “hay pocos lugares en el mundo mejor preparados para enfrentar este desafío” que el Hospital Presbiteriano de Dallas.

Perry recordó que Texas es uno de los trece estados del país certificados en agosto por los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) para tratar el ébola y se mostró “confiado” en la labor del equipo de profesionales “altamente preparados” del hospital de Dallas.

“Esto no es África Occidental. Esto es una ciudad muy sofisticada y un hospital muy sofisticado”, añadió por su parte David Lakey, el comisionado del Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) de Texas.

Sobre el estado de salud de Duncan, los médicos que lo tratan aseguraron que es “grave”, pero “estable”.