Vuelve un “Apagón” a NYC

Tributo a la puertorriqueñidad y sus emociones
Vuelve un “Apagón” a NYC
La obra es una adaptación de la historia "The Night We Became People Again" de José Luis González.
Foto: Cortesía Teatro Pregones

Para celebrar la fusión del Teatro Pregones y el Teatro Rodante Puertorriqueño (PRTT) llega una nueva versión de la popular obra “Apagón” (Blackout). Bajo la dirección de Rosalba Rolón, los actores Jorge B. Merced y Flaco Navaja recrean la historia de dos amigos neoyoricans que llendo -via subway- de Brooklyn a El Barrio, los sorprende un “massive blackout”.

La obra es una adaptación de “The Night We Became People Again” de José Luis González, enmarcada en ritmos latinos de los años 50 y 60. Pregones y PRRT, “dos grandes escenarios, un gran teatro“, ofrecen así un homenaje al valor y el trabajo de los inmigrantes. Se estrenó el 1ro de octubre y estará en cartelera hasta el 12.

En charla digital, la directora Rolón habló de “Apagón”, del teatro hispano en NYC y, por supuesto, de los rasgos distintivos de un boricua.

¿Cómo eligió a los actores?

Pregones es una compañía que cuenta con actores con quienes llevamos trabajando mucho tiempo y con otros que invitamos a participar en proyectos como éste. Jorge Merced no solo es uno de los directores y actores de Pregones, sino que fue uno de los primeros que actuó en El Apagón hace casi dos décadas. Flaco Navaja es uno de los actores con quienes estamos realizando varios proyectos y lo invitamos a participar.

En la historia de la producción, han participado varios actores interpretando estos dos personajes. Cabe mencionar que también tenemos un conjunto musical que acompaña la pieza y el director musical Desmar Guevara lleva conduciendo la música para esta pieza en particular unos 10 años.

¿Cuánto tiempo duró el proceso de la obra, desde su gestación hasta el estreno?

Cuando la montamos inicialmente, el proceso de improvisación – pues es una adaptación de un cuento – duró varios meses. Pasamos por distintas etapas, incluyendo lecturas con el público, la realización de la música y otros factores. Tomó unos 8 meses gestar la primera puesta. En esta iteración de la pieza, regresamos al trabajo con Jorge, integramos a Flaco y llevamos un mes ensayando y adaptándonos al nuevo diseño y al espacio del teatro.

¿Por qué debemos ver teatro? ¿Qué nos enseña?

Miriam Colón dice “tenemos que lograr que el teatro sea una posibilidad en nuestras vidas”. Es una visión muy hermosa e importante. El teatro es una fuerza vital. Enriquece nuestros sentidos, los retan, los alimentan. Ese momento que se vive por una o dos horas en un espacio común – actores y público – no se vuelve a repetir. Es todo o nada. Pero la experiencia no termina con el aplauso final. Como decía el Maestro Enrique Buenaventura, “la obra la sigue escribiendo el público cuando sale del teatro y comenta sobre ella, a veces por varios días”.

El anuncio dice que es “la obra boricua por excelencia”. ¿Cuál es el rasgo más distintivo de un boricua?

Una gran amiga y crítica de teatro así lo catalogó cuando la vio por primera vez hace un tiempo atrás. Estuvimos de acuerdo pues la pieza es completamente enraizada en una vivencia boricua a la vez que es universal en sus implicaciones. Imposible determinar un rasgo específico que catalogue a una persona de Boricua. Es la combinación de muchas cosas: la herencia emocional y física, el gesto, la manera de usar el lenguaje, las tradiciones, el amor por Puerto Rico, aún cuando en caso de muchos jóvenes, nunca lo hayan visitado. El orgullo Boricua está muy enraizado.

En el caso de El Apagón, dividimos el personaje en dos actores. Ambos interpretan el mismo personaje. Uno es un Boricua de ‘acá’ (de NY) y el otro es de allá (de Puerto Rico). Dos lados de una misma puertorriqueñidad. Y por supuesto lo de ‘acá’ y de ‘allá’ lo mencionamos como algo con lo que bregamos constantemente. Mariposa Fernández una gran poeta puertorriqueña lo escribió mejor que nadie: ‘Yo no nací en Puerto Rico. Puerto Rico nació en mi”. Entonces El Apagón rinde tribute a nuestra puertorriqueñidad, dondequiera que nos encontremos o en donde quiera que hayamos nacido.

¿Cómo está el teatro hispano en NYC?

Soy optimista antes que nada. El mapa teatral latino en NYC es muy rico, diverso e importante. Tenemos una Alianza de Teatros Latinos que aúna a las compañías que tenemos plantas de teatro. Pero además hay compañías e iniciativas rodantes que están haciendo una gran contribución a la riqueza teatral latina en NYC. Y es multigeneracional. Eso lo hace más importante aún. Lo que tenemos que lograr es una capitalización masiva de nuestros esfuerzos, lograr recursos que nos permitan ser aún más ambiciosos con nuestras producciones y proyectos.

Ser mujer directora de teatro no es fácil. ¿Cómo se motiva?

Surjo de la línea actoral pues he sido actriz antes que nada. Creo que eso me da una ventaja, o sea, conocer la sensibilidad y necesidades de los actores y actrices. Como fui una de las fundadoras de la compañía eso facilita mucho el ejercer mi trabajo como directora. Conozco muchas directoras. Creo que es una evolución lógica de nuestros talentos artísticos dentro del teatro.