Blog de los editores: ¿qué hacemos con el ébola?

La importancia de la noticia no está en duda. Pero el interés de los lectores no parece respaldarla.
Blog de los editores: ¿qué hacemos con el ébola?
Un hombre con una camiseta que dice "el ébola es real" en Monrovia

La noticia nos tomó por sorpresa en la tarde del lunes, cuando en la redacción de Londres nos preparábamos para ir cerrando la jornada: el ébola había llegado a España.

Las autoridades españolas confirmaron que una enfermera había dado positivo en las pruebas del virus, después de haber estado al cuidado de dos misioneros españoles repatriados desde África con los síntomas de la enfermedad y luego fallecidos en un hospital de las afueras de Madrid.

Poco supimos de la víctima en principio: que era de Alcorcón, de unos 40 años, casada y sin hijos. Pero su caso marcó un giro en la propagación de este virus letal: se trató del primer contagio ocurrido fuera de África.

Y con ese “salto geográfico” se renovaron también los desafíos periodísticos de cómo contar la epidemia – una historia que venimos presentando en BBC Mundo desde hace cinco meses.

En las últimas 24 horas, las notas sobre el ébola se colaron entre las más leídas de nuestro sitio. Nuestros lectores – ustedes- quisieron saber quién era

la primera víctima del virus transmitido en suelo español y

cómo fue posible ese contagio en un hospital de alta tecnología de un país desarrollado.

Toda una novedad: del material que hemos publicado sobre el ébola, muy poco ha logrado un índice de lectura destacado.

Para darles un ejemplo: de mayo a esta parte, la nota más popular sobre el tema ha sido la que cuenta

cómo es el día a día en un país en cuarentena, un cuadro de situación de Sierra Leona a mediados de septiembre cuando seis millones de personas pasaron a vivir con fronteras cerradas y bajo toque de queda por cuenta del virus.

Pero el número de lectores que hicieron clic en ella fue menos del 10% de quienes leyeron la nota más exitosa en términos absolutos durante ese mismo período (que fue sobre México en el Mundial de fútbol, si quieren saber).

Luego, a la de la cuarentena le siguen en el ranking dos historias del ébola con matices científicos: la que hicimos para explicar

si existe riesgo de una epidemia global y la que analiza el

“factor miedo” en la atención que el mundo le ha prestado a este brote de la enfermedad.

Pero las proporciones respecto de las notas más leídas se mantienen: ambas consiguieron apenas una décima parte del tráfico que atrajeron las noticias de la difusión no autorizada de fotos íntimas de Jennifer Lawrence o el suicidio del popular actor Robin Williams, por dar sólo un par de ejemplos.

¿La explicación? Algunos dirán que recién ahora, que la epidemia se ha propagado a un país hispanohablante, al lector le resulta más fácil hallar un elemento con el cual relacionarse.

Una interpretación de una teoría clásica de comunicación, conocida como de “usos y gratificaciones”, plantea que los consumidores de medios se inclinan mayormente por aquellas historias con las que sienten empatía, y la llegada del ébola más cerca de casa podría ser un ejemplo de ello.

Otros argumentarán que el interés está ahora alimentado por un miedo a que el virus siga propagándose que ahora se ha vuelto más tangible.

Los más cínicos, por su parte, dirán que es un caso de “eurocentrismo” rampante –que ocurre con frecuencia en las noticias y que, como lectores, nos vuelve más propensos a consumir información que tenga que ver con países centrales más que con los periféricos- y confirma que África nos queda (metafóricamente hablando) muy lejos.

El ébola es, en todo caso, uno de esos temas que, como periodistas, nos deja un mal sabor de boca: creemos que hay que cubrirlo, que debe estar en la agenda, que necesita de un esfuerzo denodado de nuestra parte para reflejar el drama urgente de millones de personas. Pero no logramos que se coloque entre las prioridades de lectura de quienes visitan BBC Mundo.

La actualidad que cobra el tema al confirmarse el contagio en España no hace sino renovar el desafío… y llenarnos de preguntas.

¿Qué hacer? ¿Publicamos mucho, poco? ¿Notas de ciencia, de política sanitaria, testimonios de enfermos, relatos de médicos? ¿Hay algo que quieran leer sobre el tema que les hayamos quedado debiendo?

Mientras, aquí les dejo tres de esas notas de nuestra cobertura de los últimos meses que, en mi opinión, vale la pena (volver a) ver: la historia de

Francis y otros huérfanos del ébola en Sierra Leona, las imágenes de

la vida en un barrio jaqueado por el virus en Liberia y el impensado impacto de esta enfermedad en las costumbres o

cómo el ébola acabó con la amabilidad en la forma del “chasquido de dedos”.