Reales de Kansas

Los Reales encabezaron las Mayores con 153 estafas y en postemporada han robado 12 bases y al menos seis de sus hombres están 'implicados'

Reales de Kansas
El jardinero de los Reales de Kansas, Jarrod Dyson (izq.) es una explosión de velocidad sobre las bases.
Foto: GETTY

Kansas, Missouri

Es simple. El tema es correr y robar. Volar sobre las bases y convertir los intentos de robo de bases en oportunidades para anotar. Es simple.

La velocidad mata al rival. La velocidad es emocionante. La velocidad manda. Y estos Reales del 2014 tienen velocidad a manos llenas.

Los Reales le han robado el corazón a muchos en su ascenso a la Serie de Campeonato de la Liga Americana y también le han robado una base a muchos.

Y es que los Reales se han convertido en una máquina de robar bases, utilizando esa arma para avanzar en esta aventura de postemporada, llevándonos a todos – especialmente a los fanáticos de Kansas City que esperaron 29 años para un octubre tan divertido como este.

“Eso es lo que la velocidad ocasiona”, dijo una vez el veloz jardinero Jarrod Dyson. Puede cambiarle completamente la cara a un juego y cautivar a la audiencia.

Tras cuatro juegos disputados en su primera presentación en playoffs desde 1985, los Reales se han estafado 12 almohadillas, una más que cualquier otro equipo.

Estos muchachos tienen un 92.3% de éxito robando s bases (de 13-12)) es el más alto para un equipo de playoffs con al menos 10 intentos desde que los Angels se robaron 13 de 14 bases en 2002, clave para ganar la Serie Mundial ese año.

Mientras que Kansas City ha demostrado que también puede conectar algunos jonrones en los playoffs, el principal modus operandi de estas dos ofensivas en la SCLA no podría ser más contrastante. Los Orioles encabezaron las Grandes Ligas este año con 211 cuadrangulares y se robaron el menor número de bases de todo el béisbol con 44, mientras que los Reales lideraron la Gran Carpa con 153 estafas y conectaron el menor número de jonrones con 95. Este es un perfecto contraste de estilos.

“Tenemos que hacer algo para ganar los partidos”, dijo el mánager de los Reales, Ned Yost. “Tenemos que ser agresivos en los senderos, y tenemos que aprovechar cualquier situación para colocarnos en posición de anotar. Cuando logras eso, le haces daño a la defensa y a los pitchers”.

Y es impresionante para el resto de nosotros, porque la tensión de ese momento cuando un hombre está en la inicial y todo el mundo sabe que tratará de robarse la intermedia no se compara con ningún otro.

El timonel de Orioles Buck Showalter tiene una decisión difícil en sus manos.

Caleb Joseph tuvo el tercer porcentaje más alto en corredores atrapados tratando de robar una base (40.4) que cualquier receptor en la Liga con al menos 200 innings detrás del plato esta temporada, pero apenas bateó para .080 en septiembre.

Nick Hundley lució mal al tratar de poner fuera a los corredores (18.5% de éxito), pero por su bate fue considerado lo suficientemente bueno para ganar dos aperturas en los tres juegos contra los Tigres, y el veterano se ha convertido en el catcher de cabecera del as de la rotación abridor Chris Tillman.

Dyson, Nori Aoki, Lorenzo Cain, el puertorriqueño Christian Colón, el venezolano Alcides Escobar e incluso Billy Butler se han robado todos una base.

Entonces, celebremos a estos Reales como un equipo poco común que satisface nuestra necesidad de velocidad. Correr y robar es un arte en el béisbol de Reales

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