Contra la apatía electoral

El ambiente general es de desilusión. Otros sentimientos, dicen encuestas y expertos, son de amargura, rechazo.

Fatiga electoral. Indiferencia.

Faltando escasamente tres semanas para las elecciones nacionales del 4 de noviembre, existe una profunda asimetría entre la importancia de estos comicios para el futuro próximo de la población y la expectativa de baja participación.

Esa indiferencia presagia como resultado una baja participación electoral en general, y del votante latino en particular.

Es un resultado evidentemente negativo.

Y sin embargo, hay quienes fomentan y alimentan la indiferencia y prefieren que no participemos, que no decidamos en las cuestiones cruciales de nuestras vidas.

El 4 de noviembre el electorado decidirá si el Senado sigue en manos demócratas o si cae en manos republicanas. Estado tras estado, se votarán enmiendas constitucionales, plebiscitos, se elegirán gobernadores, congresistas, asambleístas estatales. El público podrá detener procesos nefastos o impulsar iniciativas beneficiosas.

Pero hay resentimiento generalizado: porque aún hay tanta gente desempleada, porque nuestra política exterior confunde, porque en Washington reina la discordia y la parálisis. Entre los hispanos, hay una profunda decepción porque esta administración que prometió la reforma migratoria la volvió a posponer y rompió nuevos récords de deportaciones.

El cuadro para muchos votantes es que no hay por quién votar y que mejor no hacerlo.

Rechazamos esta interpretación.

Si hay un momento para los líderes, es éste, el difícil, el del bajón, el de la contrariedad.

Cada voto decide en numerosos temas, desde nuestra educación, medio ambiente, economía locales, hasta los grandes temas nacionales.

Entonces: allí donde todavía pueda naturalizarse para esta ronda, hágalo; regístrese para votar; participe en la campaña; si quiere, pida un formulario para votar por correo. Entérese de los temas e interese a los suyos.

Nosotros, desde esta tribuna, haremos lo mismo, a través de nuestra cobertura electoral, explicando qué es lo que se vota y por qué es tan, pero tan importante