Salarios de controversia

Salarios de controversia
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Las propinas son compensaciones inciertas que no siempre valoran el compromiso con el trabajo, máxime cuando son prácticamente obligatorias, y no incentivan la mejora de los salarios. En la mayor parte del mundo es un acto de cortesía y no una forma de compensación salarial.

Y las cifras sobre el impacto en los bolsillos de los trabajadores varían. Las declaraciones de algunos de los trabajadores que ayer prestaron su testimonio contrasta con los resultados de una encuesta hecha por la New York City Hospitality Alliance, que representa alos negocios de bares y restaurantes. Según esta Alianza, los meseros de la ciudad ganan una media de $25.34 la hora. Los bartenders en los restaurantes ganan $27.48 y los que menos, los bussers y los food runners se llevan $17.11 la hora gracias a las propinas. Quienes sirven copas en los bares, pueden ganar hasta $32.35.

Desde esta Alianza se recuerda que aunque la base de propinas sea de $5 los empleadores están obligados por ley a pagar el salario mínimo que es de $8 la hora en estos momentos en el estado de Nueva York.

Aunque la ley sea clara en este punto, la organización del reparto de propinas no es igual en todos los locales. Según el informe presentado ayer por la Community Service Society, a veces es complicado para estos trabajadores cobrar sus salarios completos y la forma en la que los restaurantes gestionan esto es demasiado variable y complejo para que sepan qué se les debe.

En este informe se reconoce que los bajos salarios por debajo del mínimo afectan a pocos más del 20% de los trabajadores, en el caso de la ciudad de Nueva York, este porcentaje es del 10%. En una ciudad de elevados costes, los latinos que ganan un salario de propinas suelen cobrar unos $11.41 la hora.

Un cambio puede resultar en “una congelación de contrataciones, despidos, menos sueldos y menos restaurantes nuevos en la ciudad. Puede incluso empujar a los restaurantes a acabar con las propinas y adoptar el estilo europeo de incluir el servicio en las cuentas a pagar por los clientes”, explica Andrew Rigie director ejecutivo de la Alianza.

Desde este grupo se advierte que si se acaba con esta práctica tendrán que pagar $4 dólares más a los trabajadores ya que el año que viene el salario mínimo subirá. Si además se sube el de la ciudad a $13, el aumento será del 160%.