Lucha a muerte por el control del Senado

Republicanos se preparan ante la posibilidad de recuperarlo
Lucha a muerte por el control del Senado
Poner freno a malas ideas siempre ha sido algo popular para los republicanos, como el esfuerzo contra Obamacare.
Foto: EFE

Washington

Con múltiples encuestas a su favor, los republicanos se alistan para recuperar el control del Senado el mes próximo, pero esa posibilidad apunta a un rumbo incierto para la reforma migratoria y el continuo estancamiento político en Washington.

La posibilidad de un cambio en el equilibrio del poder en el Senado pinta dos escenarios: el continuo estancamiento sobre temas de gran envergadura nacional o, ante el hartazgo de la opinión pública con el Congreso, que ambos partidos se vean obligados a aproximar sus posiciones. En todo caso, el presidente Barack Obama siempre tendrá el poder de vetar cualquier legislación que no sea de su agrado.

Pero el posible tira y afloja entre la Casa Blanca y un Congreso bajo control republicano supondría una importante traba para su segundo mandato, según observadores.

La esperanza de los demócratas es que el bloqueo republicano les sirva de arma para movilizar a su base en los comicios presidenciales de 2016.

La jerarquía republicana insiste en que tiene ideas para reducir el déficit, crear empleos, fomentar el comercio exterior, reformar el sistema tributario o responder a la amenaza terrorista en Medio Oriente y que son los demócratas los que no quieren cooperar. La sesión 114 del Congreso en enero próximo arrastra numerosas y controvertidas tareas pendientes incluyendo la aprobación del presupuesto, una reforma migratoria, un aumento al salario mínimo, el oleoducto Keystone XL y decenas de nombramientos judiciales.

Seis de los once escaños más reñidos en la contienda están en manos demócratas, y todo apunta a que los republicanos ganarán en Montana y Virginia Occidental.

Los republicanos también tienen el viento a su favor en estados como Alaska, Arkansas y Luisiana.

Mientras, la maquinaria demócrata no escatima esfuerzos y ha recaudado $16 millones tan sólo el mes pasado para defender sus escaños en el Senado

Al menos un millón de dólares de ese total de fondos fueron canalizados a la contienda en Dakota del Sur, otro de los escaños que posiblemente caigan en el saco republicano.

Algunos candidatos demócratas, los de escaños más vulnerables a ataques republicanos, buscan distanciarse de Obama.

El Senado ya había aprobado una reforma migratoria en junio de 2013, pero ésta quedó congelada en la Cámara de Representantes.

Con el inicio de una nueva sesión legislativa, la medida tendría que empezar de cero en ambas cámaras.

Los republicanos han insistido desde siempre que antes de siquiera debatir una reforma migratoria tiene que haber un incremento en la seguridad fronteriza, entre otras condiciones.

También buscan restringir el alcance de los alivios migratorios que piensa anunciar el presidente Barack Obama antes de fin de año.

En declaraciones a La Opinión, Mike González, analista de la conservadora Fundación Heritage, se mostró optimista de que con un Congreso republicano pueda haber campo para negociaciones bipartidistas sobre la creación de empleos y otros temas espinosos, como sucedió durante la presidencia del demócrata Bill Clinton y la reforma del sistema de bienestar social (Welfare).

“La negativa del presidente Obama a negociar ha sido un sello de su presidencia… (para los republicanos) el ponerle freno a malas ideas siempre ha sido algo popular, como lo fue en 2010 el esfuerzo contra Obamacare”, señaló González.

El analista recordó que los conservadores apoyan reformar el sistema de visas “H-1B”, pero duda de que haya apetito para una reforma integral para los indocumentados.

Si los demócratas muestran nerviosismo no es para menos: los republicanos sólo necesitan seis escaños adicionales para arrebatarles la Cámara Alta en los comicios del próximo 4 de noviembre.