Guía para la temporada de las grandes compras

Hacer un presupuesto, vigilar las tarjetas y reducir las salidas a los centros comerciales ayudarán a evitar una carga financiera
Guía para la temporada de las grandes compras
Los centros comerciales ya están recibiendo a consumidores de cara a la Navidad.
Foto: Archivo

Mientras los más pequeños disfrutan estos días con los disfraces, los mayores se preparan para otro acontecimiento: la temporada de compras con vistas a la Navidad. Está a la vuelta de la esquina y es crucial planificarse con un objetivo claro: que no sea una carga financiera imposible. Para ello, te damos algunas pistas.

Haz un presupuesto. Decide cuánto te puedes gastar, establece a quién harás regalos y a ser posible piensa en algo antes de ir a las tiendas. Estima lo que te quieres gastar en cada persona y si te pasas en lo presupuestado para una, lamentablemente, deberás repensar lo que te quieres gastar con otra.

La doctora en psicología y experta en comportamiento de consumidores y mercadotecnia, Kit Yarrow, dice que la mayoría de la gente es muy buena con esta parte, pero las cuentas se descarrilan porque no se consideran costos adicionales como los de papel de envolver, envíos de regalos, las estampillas, las comidas que se hacen fuera o el transporte. Forman parte de los costos pero “los consumidores normalmente no los contemplan”.

Sal poco a comprar. Planifica los días que sales de compras y que sean pocos porque, según dice Yarrow, “cuanto mas veces vas a las tiendas o miras aplicaciones de comerciantes, más gastas, aunque quieras evitarlo”.

¿Cupones o alertas de precios por correo? Dales la bienvenida temporalmente. Te ayudarán a comprar a mejor precio, pero una vez que acabes con las compras, desactívalos. Evita tentaciones y considera si todos estos cupones compensan las compras de más que podrías estar haciendo.

Entiende el mensaje de las promociones. “Para los mayores, la mercadotecnia va jugar la baza de la nostalgia”, dice la experta. “Es un sentimiento que nos hace sentir más seguros y por lo tanto gastamos con más abandono. Para los jóvenes se usará la ironía y el humor, algo que les hace sentir más cerca de la marca que sea”.

No caigas en la tentación de pensar que hay ofertas especiales e irrepetibles y que el “Black Friday” es un día único para comprar. No lo es. Hay ofertas durante casi todo el año. Eso si, no lo dejes todo para la víspera de Navidad, las decisiones de último minuto no suelen ser buenas.

Si eres impulsivo/a, deja la tarjeta en casa. “Para algunas personas, el dolor de pagar con dinero les permite poner freno al consumo. Si ese es su caso no use las tarjetas”, recomienda Yarrow. Pero si tienes ese impulso bajo control úsalas porque ganarás puntos de fidelización.

Si compras en internet, haz cuentas para ver si compensan los gastos de envío.

No vayas con hambre a comprar. Si puedes, deja a los niños en casa y no vayas cansada o con demasiadas preocupaciones. “Cuantas más emociones tengas cuando vas de compras menos decisiones racionales haces”, razona Yarrow.

¿Deuda? No. Nunca. Jamás. Los regalos son una muestra de amor no una obligación. “Cocine como regalo, re-regale cosas pero no se meta en deudas”, aconseja muy de corazón Yarrow. Nadie quiere recibir un regalo que suponga un problema financiero al que lo hace.

Examine aquí el plan de gastos navideños

Si no puedes gastar demasiado y tienes hijos, este es un buen momento para hablar con ellos de dinero sobre todo si ya son algo mayores o adolescentes. La idea es hacerles entender el valor real del dinero y la posición económica de la familia, explica la doctora. “Los chicos tienen que entender qué es lo que la familia tiene que dar prioridad y asimilar que no es un drama que no puedan llevar los sneakers más caros y más de moda al colegio o tener la última tecnologia en su bolsillo”. Yarrow lo tiene claro, “es un tipo de conversación que proporciona fortaleza a los más jóvenes”.