Sandy: una recuperación elusiva

Dos años despúes de la supertormenta uno de los programas de ayuda apenas camina
Sandy: una recuperación elusiva
El Sand Bar es uno de los negocios cerrados, a dos años del paso de Sandy.
Foto: G. Romo

@jcmatossian

A finales de 2013, un año después del devastador paso del huracán Sandy, Nueva York no había comenzado un solo trabajo de construcción. Tampoco le habia entregado un solo cheque de ayuda a los dueños de los hogares dañados.

El paso de la supertormenta que dejó unos 6,800 millones en pérdidas materiales, dejó también deseperanza.

Solamente el programa “Build it Back” del exalcalde Michael Bloomberg, recibió unas 20,000 solicitudes para ayuda. Recién ahora las cosas toman un rumbo.

Según estadísticas municipales, el programa ha comenzado 757 trabajos de construcción, de los cuales 158 han terminado, y se han entregado 1,020 cheques. El objetivo es empezar 1,000 nuevas construcciones y entregar otros 1,500 cheques antes de fin de año, según el actual alcalde neoyorquino Bill de Blasio.

“Cuando llegamos a la administración, ‘Build it Back’ simplemente no funcionaba”, declaró De Blasio. “No hay nada más importante que darles a la familia un hogar, y gracias a nuestra revisión integral esto está finalmente sucediendo”.

“Build it Back” también ha efectuado 6,400 ofertas formales para la reconstrucción a afectados, y casi 4,000 de ellos las han aceptado.

Unas 6,000 de las 20,000 solicitudes originales han sido retiradas o han quedado inactivas, en gran parte por el cansancio de los solicitantes ante las complejidades del proceso. De las 14,000 restantes, más del 90% aún no han recibido ninguna ayuda.

Un detallado reporte publicado este mes por el Departamento de Investigaciones (DOI) la agencia municipal encargada de monitorear “Build it Back”, reveló que la meta final todavía queda muy lejos.

Y lo peor es que nadie se atreve a poner una fecha para el cumplimiento total de los objetivos, que todavia están muy lejanos

DOI también está trabajando con la Oficina de la Alcaldía para las Operaciones de Recuperaciones de Hogares (HRO), la agencia que maneja “Build it Back”, para intentar solventar los retrasos y simplificar el proceso para acogerse al programa con el fin de que sea más eficiente.

Así, se han reducido el número de evaluaciones requeridas para los hogares antes de recibir ayuda y los dueños ya no necesitan poner ningún dinero propio por adelantado hasta que se les comunique las reparaciones necesarias exactamente. También se ha intentado mejorar las comunicaciones, asegurando que haya el suficiente personal cada día en los centros que “Build it Back” tiene en las zonas afectadas.

“Está claro que la mayor flexibilidad y mejora de las comunicaciones, y el aumento de presencia de gente de nuestra oficina en las comunidades afectadas por Sandy es lo que está haciendo que ‘Build it Back’ ahora funcione”, dijo Amy Peterson, directora de HRO.

El proceso de solicitud de ayudas para los negocios afectados por Sandy también se ha visto rodeado de problemas.

Un reporte hecho público por la congresista de Nueva York Nydia Velázquez la semana pasada, mostró que la Administración de Pequeños Negocios (SBA) no estaba preparada para responder a las peticiones de ayuda financiera de bajo coste hechas por los empresarios tras el huracán.

La Oficina de Intervención del Gobierno (GAO) ha dictaminado que la SBA no pudo gestionar un número significativo de solicitudes para préstamos tanto para afrontar problemas económicos como daños físicos de los pequeños empresarios.

La GAO indicó que en vez de responder en los 21 días que se había propuesto, la agencia tardó una media de 45 días para aprobar o rechazar préstamos por daños físicos y 38 días para hacer frente a las condiciones económicas adversas tras el huracán.

Como consecuencia, los empresarios tuvieron que esperar 111 días como media para tener acceso a préstamos para daños físicos.

Velázquez va a pedir en el Congreso que se vuelva a abrir el programa de ayudas en caso de desastre para que los afectados tengan otra oportunidad para solicitar asistencia de bajo coste.

La Ciudad ha diseñado un plan de $20,000 millones para reforzar edificios e infraestructuras, que seguramente tardará décadas en implementarse por completo, pero que está haciendo progresos