Sí, la salud es hereditaria

Enfermedades que pueden sufrir los padres como diabetes o hipertensión, pueden afectar la genética de los hijos
Sí, la salud es hereditaria
Los padres deben cuidar su salud para asegurar que su bebé nazca en óptimas condiciones.
Foto: Shutterstock

La prioridad de toda mujer que se convierte en madre es que su hijo nazca sano, fuerte y que desarrolle sus capacidades al máximo para tener un crecimiento pleno, pero cuando esto no sucede y el bebé nace con algún padecimiento que además es el resultado de la herencia de la mamá o el papá, la reacción de ambos puede ser de profunda tristeza, frustración y dolor.

El doctor Gildardo Espinoza, especialista de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que: “Como enfermedades hereditarias se consideran todas las que tienen un origen genético, es decir que el ADN sufre alteraciones y de acuerdo al número de mutaciones que se da en los genes se pueden dividir en enfermedades monogenéticas, las cuales afectan a un solo gen y comúnmente afectan a los hijos que las hereda, durante la infancia y la juventud. Al día de hoy se conocen alrededor de 4 mil padecimientos de este tipo. La otra división de enfermedad es la poligenética, la cual involucra mutaciones de varios genes y, por lo general, se presentan en la edad adulta, entre ellas se encuentra la diabetes, los padecimientos coronarios, distintos tipos de cáncer y la hipertensión”.

Hoy son muchos los aspectos de la salud que pueden vigilarse, prevenirse e incluso tratarse desde que el bebé habita aún en el vientre de la madre, a diferencia de lo que ocurría hace algunos años, cuando solamente se podía hacer un diagnóstico incluso mucho tiempo después del nacimiento, ahora la realidad es completamente distinta y alentadora. “Uno de los beneficios más importantes de la identificación de factores genéticos en la susceptibilidad a enfermedades, puede ser la oportunidad para el tratamiento y la prevención manipulando el ambiente del individuo –en este caso del bebé-, lo cual puede retrasar la presentación de los síntomas o cuando menos moderarlos, para que el paciente tenga una mejor calidad de vida”, explica la doctora Herminia G. Martínez, investigadora del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), en su estudio titulado “Diagnóstico molecular de enfermedades hereditarias”.

Ahora bien, el hecho de que alguno de los dos padres viva con una situación de este tipo, no implica necesariamente que los hijos sean portadores. De hecho, cuando uno de los progenitores tiene un rasgo anormal en el ADN que el otro no posee, cada uno de sus descendientes tendrá un 50% de probabilidad de heredarlo y otro porcentaje igual de que esto no ocurra. Además, hombres y mujeres tienen la misma posibilidad.

Al respecto, el doctor Gildardo Espinoza recomienda: “Algunos de estos padecimientos no se manifiestan de manera clara en los padres, incluso se dan casos en los que ni siquiera tenían conocimiento de ello hasta que el hijo es diagnosticado, por esta razón se ha puesto especial interés en promover que incluso desde que una pareja se plantea la posibilidad de embarazarse, se someta a estudios que permitan conocer su estado de salud y procurar el mejor panorama tanto para la madre como para el bebé”.

En este sentido la doctora Lilia Joya, catedrática de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirma que aunque se trata de un proceso psicológico en el que las emociones actúan para ayudar a restablecer el equilibrio, lo indicado es agilizar el proceso: “Lo mejor que se puede hacer es limitar el tiempo de negación respecto a la existencia del padecimiento. En la medida en que esto suceda los padres estarán en mayor disposición de conocer acerca de la enfermedad, el tratamiento y la manera en que pueden contribuir para que su hijo crezca con normalidad. Mientras mayor información tengan al respecto, más tranquilidad lograrán, debido a que derrumbarán mitos, conocerán opciones para mejorar la calidad de vida no sólo del niño, sino de toda la familia”.

La información será siempre la mejor aliada en el tratamiento de las enfermedades. En la medida que conozcas qué puedes esperar, cómo darás respuesta y conozcas detalladamente los síntomas, podrás brindarle a tu hijo la oportunidad de vivir con plenitud, sin temores y seguro de que a pesar de tener una condición de salud especial, será capaz de lograr lo que se proponga.

Colaboración de Fundación Teletón México

“Los sueños se cristalizan con esfuerzo”

Bojorge@teleton.org.mx