Enseña a los pequeños a cuidarse en la calle

Ser peatones es una experiencia que los niños deben aprender por su seguridad
Enseña a los pequeños a cuidarse en la calle
Los niños deben aprender a cuidarse en la calle.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

A veces, mientras estamos con los niños en plena vía pública utilizamos expresiones como watch out!, ¡fíjate! o ponte abusad@, como si estas palabras fueran escudos contra accidentes cuando en realidad sólo los asustamos al vernos con los ojos desorbitados y con gesto de espanto.

Jaime Cortina Watson, autor de Pediatría para todos, Editorial Grijalbo, explica que los accidentes que se producen en la calle, las banquetas y los estacionamientos, ocurren en muchos casos porque los padres sobrestiman la capacidad de sus hijos de desenvolverse en la vía pública, y agrega que es importante no olvidar que los chicos no siempre tienen el juicio para valorar la velocidad, así como la relación entre distancia y espacio, por lo que a veces se lanzan al tráfico sin conocer el peligro.

El especialista aconseja que deben de:

1. Cruzar la calle acompañados.

2. Aprender a hacer contacto visual con el conductor antes de pasar frente al auto.

3. Respetar las señales de tránsito.

4. Mirar a la izquierda, derecha y luego de nuevo a la izquierda antes de cruzar la calle.

5. Evitar correr para atravesar una vía, a menos que sea necesario por causas de fuerza mayor.

6. Caminar por la banqueta.

7. Alejarse y no jugar cerca de sitios que tengan posibles entradas y salidas de autos, además de estacionamientos.

No es difícil ver a los chiquillos con los audífonos puestos en los oídos mientras caminan o andan en bicicleta, aislados de todo lo que les rodea, lo que significa un peligro ya que impide que escuchen señales de alerta como un claxon o el aviso de otra persona. Esto no es una conducta exclusiva de pequeños peatones, también algunos adultos lo hacen, por lo que es clave platicar con los niños sobre las situaciones que los mayores hacen y que sepan que no siempre los más creciditos son el mejor ejemplo.

Una última recomendación: estar atentos a las conductas que los niños hacen y que pueden ser peligrosas, porque a los pequeñ@s les puede divertir la posibilidad de caerse o rodar, como cuando caminan por el borde de la banqueta, corren por la acera de una calle que tiene una pronunciada pendiente o aceleran la velocidad de la bicicleta al acercarse a una curva.

Hablar con ellos sobre los posibles riesgos significa sensibilizarlos para que sean peatones que se cuidan a sí mismos y así eviten sufrir accidentes.

Colaboración de Fundación Teletón México

“Los sueños se cristalizan con esfuerzo”

Bojorge@teleton.org.mx