‘Hermanos en el Exilio’

Una historia de la pelota que mezcla elementos del entorno político, religioso y humano
‘Hermanos en el Exilio’
Liván Hernández, con los Marlins, y Orlando 'El Duque' Hernández, con los Yankees, alcanzaron la gloria de un título de Serie Mundial, después de escapar de Cuba.
Foto: GETTY IMAGES

@newsgus

Para Orlando ‘Duque’ Hernández el inglés es una situación intimidante.

“Muchas personas se preguntaran, pues este ya lleva aquí muchos años y no habla inglés. Puedo entender, pero me es muy difícil y me pongo muy nervioso”, dijo entre risas. “Prefiero las bases llenas sin outs que hablar inglés”.

Así se presentó ante la audiencia que se reunió para ver la proyección la noche del lunes en el Joseph Urban Theater en Manhattan para una proyección y sesión de preguntas y respuestas sobre el documental Hermanos en el Exilio (Brothers In Exile) que se estrena hoy a las 9:00 p.m. por ESPN Deportes.

El filme cuenta cómo para muchos beisbolistas el drama de la pelota se vive más intensamente afuera del terreno de juego, donde se arriesga la vida misma con tal de cumplir el sueño de jugar en libertad.

“Dije que no iba a llorar, pero es imposible. Son muchos sentimientos encontrados de alegría, de tristeza, de recuerdos (al ver esta película)”, dijo el Duque a la audiencia. “Esta historia no es el Duque, no es Liván. Esto es lo que tienen que pasar muchos latinos, y en especial los cubanos, por este proceso, camino, para poder ser libres”.

El filme, dirigido por el documentalista puertorriqueño Mario Díaz (El Efecto Clemente), ata muy bien la vida de estos dos brillantes lanzadores cubanos a hechos de la geopolítica mundial en plena caída de la Unión Soviética a principios de la década de 1990.

En la cinta se reúnen figuras como Fidel Castro, peloteros como Jorge Posada y el mismo Papa Juan Pablo II para tejer el relato de los Hernández que escaparon de Cuba en medio de la crisis que asoló al país durante el llamado Período Especial.

Este momento de la historia cubana se caracterizó por la carestía que tocó incluso a los peloteros, considerados privilegiados en la sociedad de la isla.

No había carne, ni leche en las tiendas. A nosotros nos pagaban tres pesos por juego, y si era cartelera doble, solo nos pagaban por un partido”, cuenta Liván en la cinta.

A la postre, la precaria situación de la vida en Cuba provocó la deserción del hombre que abrió la puerta para los peloteros cubabos, René Arocha que jugaría para el Cardanales de San Luis.

“Siento orgullo del camino que inicio René Arocha. Tenemos que darle las gracias a él todos los días. Y luego agradecerle a todos los que han llegado y que siguen llegando. Felicitarlos porque ponen el nombre del beisbol de cuba en alto”, comentó Hernández.

Liván fue el primero de los medios hermanos en partir para triunfar en las Mayores. Su logro más grande fue ganar una Serie Mundial con el Marlins de Florida en 1997, en donde fue nombrado jugador más valioso.

Pero la fortuna no fue la misma para el mayor de los Hernández. “El Duque” permaneció en Cuba y con él se desquitaron las autoridades que le prohibieron volver a jugar pelota. Es decir, le quitaron su vida. Sólo pudo mantenerse gracias al apoyo de su ahora esposa, Noris.

“Sin ella no hubiese sido posible mi vida después de la suspensión en Cuba”, afirmó. “En ella, en mi familia y en la paz que me da Dios encuentro la felicidad para vivir mi vida”.

Ahora, ya casado con Noris, con quien hace un mes recibieron a una hija más, el Duque goza sus cuatro anillos de Serie Mundial y trabaja como comentarista de pelota y asesor de Yankees

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