Una carrera por la vida

Ex militar puertorriqueño superó la depresión en que cayó tras sufrir un derrame cerebral

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Una carrera por la vida
El puertorriqueño Rafael Sánchez, ex oficial de la Fuerza Aérea, debuta en el Maratón de Nueva York.
Foto: proporcionada

@NubeUrgiles

Rafael Sánchez es uno de los tantos rostros anónimos que corren hoy la edición No. 44 del Maratón de Nueva York.

El puertorriqueño es parte del grupo de atletas especiales que participan bajo la bandera de “Achilles International”, la organización que acoge a deprotistas con diferentes tipos de discapacidad.

Nacido en Puerto Rico, Sánchez ha desafiado al diagnóstico de los médicos, quienes inicialmente le dijeron que quizá no volvería a caminar, tras sufrir un derrame cerebral hace 4 años.

“Cuando niño, quería ser astronauta”, contó Sánchez. Luego cambió de idea; quería servir a otros, a través de las Fuerzas Armadas, en las que se enroló tras culminar la escuela secundaria.

Ese sueño estaba por truncarse. El ex teniente de la Fuerza Aérea contó que colapsómientras recibía entrenamiento en Colorado. Fue atendido y dado de alta.

Lo peor estaba por llegar. De regreso en California, sufrió el derrame cerebral que pondría fin a su carrera militar. Algo que lo deprimió. “Perdí mi trabajo”, dijo. “Luego vino el divorcio de mi esposa”. Un golpe tras otro abrió camino a la depresión.

No obstante, un rayo de luz llegó a su vida.

Durante el proceso de rehabilitación por el ‘stroke’, su terapista le contó que corría y él se animó a hacerlo.

En 2011 hizo su primera carrera, de cinco kilómetros.

Luego vino su primera experiencia maratónica, en Los Angeles, donde ya suma dos. La de hoy es su cuarta prueba de 42 kilómetros. El domingo pasado participó en el maratón de Washington D.C. y hoy debuta en Nueva York. En su pecho lleva el No. 18,884.

“Correr me ha salvado la vida”, manifestó sobre su experiencia en el asfalto. “Correr es parte de la terapia de rehabilitación, pero me ayudó a superar la depresión en que caí”.

La pierna izquierda aún le da problemas, pero indicó que le gusta tanto correr, que lo hace todos los días.

Sánchez se considera un privilegiado de estar corriendo en Nueva York, aunque cree que nada sería posible sin la gracia de Dios. Piensa que todo lo que pasó le ha hecho volver hacia el Creador.

“Con Dios todo se puede”, es el mensaje de este ex oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y sobreviviente de un derrame cerebral que volvió a vivir en la ‘Isla del Encanto’ con su abuelita.

Hoy corre representando a su segunda familia: “Achilles International”, entidad sin fines de lucro que ayuda a atletas con diversos tipos de incapacidad de todo el mundo y con la que Sánchez se mostró muy agradecido

eldiariony.com