Matthew Engelhart: gratitud por la cultura culinaria mexicana

Matthew Engelhart: gratitud por la cultura culinaria mexicana
Foto: Nancy Dionne

Cuando Matthew Engelhart y su esposa Terces abrieron su primer restaurante orgánico Café Gratitude, lo más importante para ellos fue tener un producto sostenible. Diez años y seis restaurantes después siguen con la misma teoría, pero con mucho más sabor.

“Después del trabajo, muchos de nuestros empleados latinos iban a comprar comida mexicana, pero en 2009 no había comida mexicana orgánica en San Francisco”, explica Engelhart. Ésta fue la razón principal por la que abrieron ‘Gracias Madre,’ un restaurante mexicano orgánico.

“Lo importante siempre fue que fuese orgánico”, explica Matthew, que cree que la sostenibilidad es el futuro de la industria agrícola. De hecho, los Engelhart tienen una granja donde producen muchos de los productos agrícolas que usan en sus restaurantes.

Una de las tareas que comparte con su esposa Terces es ordeñar las vacas en la granja todos los días. Le encanta preparar suero de leche casero.“La vaca nos regala muchas cosas, pero lo mejor es la leche”, comenta.

El nombre y las recetas de su restaurante mexicano vienen de las relaciones y cultura que surgió entre los Engelhart y su multitud de empleados latinos.“No soy latino, pero la cultura mexicana es parte de mi vida cotidiana,” asegura.

Muchos mexicanos viven y trabajan con ellos en el campo. Matthew dice que trata de usar su ‘anglo-español’ para comunicarse con ellos todos los días, y su esposa se acostumbró a incluir sus tortillas caseras en la mayoría de las comidas.

“Para muchos de los mexicanos que no pueden regresar a su país empezamos a actuar como sus embajadores”, comenta. “Llevamos regalos a las familias de mis empleados en México y nos dejan quedarnos en su casa.”

Una vez Matthew y Terces llevaron a la hija de un empleado a México para conocer a sus abuelos por primera vez porque sus padres no podían salir del país. En sus viajes alrededor de México, los Engelhart han conocido la cultura y las delicias culinarias que tiene el país.

“Una cosa que nos llamó la atención fue la importancia y el personaje de la madre en la familia, siempre aportando, siempre dando a la familia”, dice.

Por eso, la pareja pensó que no había mejor manera de nombrar su restaurante mexicano que agradeciendo a la figura de la madre.

“Muchas de las recetas son caseras, de las abuelas de nuestros empleados”, admite Matthew.

Como agradecimiento, cada mes entre abril y noviembre, alojan lujosamente a 30 de sus empleados en su finca. Matthew dice que la junta resulta en una unión de muchas culturas y, para muchos, un reencuentro con la naturaleza. Toma Leche