Bomberos de NY abren sus puertas a los latinos
El FDNY en vías de eliminar trabas que experimentaban las minorías
El teniente del FDNY, Jorge Luis Torres, presidente de la Sociedad Hispana de Bomberos de NY. Crédito: <copyrite>Mariela Lombard</copyrite><person>< / person>
@c_loboguerrero
Los obstáculos a los que se enfrentaban los latinos que querían ingresar en el Departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York (FDNY) parecen por fin en vías de superarse, y tanto para los que están en espera de ser llamados a prestar servicio como para los que integran el cuerpo, la única dificultad está en lograr la preparación adecuada.
Después de que un juez federal determinase que entre 1999 y 2007 los exámenes de admisión al Departamento de Bomberos fueron discriminatorios para solicitantes afroamericanos e hispanos, la Ciudad acordó a comienzos de año pagar $98 millones para recompensar a aproximadamente 1,500 solicitantes que resultaron afectados.
Como parte del acuerdo judicial, el gobierno municipal también se comprometió a crear la posición permanente de jefe de diversidad para FDNY, que se encargará de aumentar los esfuerzos para diversificar al cuerpo y monitorizar el proceso de reclutamiento para asegurar que refleje una igualdad de oportunidades. Para este puesto fue nombrada a principios de este mes Pamela Lassiter, quien acumula 25 años de experiencia luchando por aumentar la diversidad en el mundo universitario.
“Trabajaremos duro para que todo el mundo se sienta bienvenido, apreciado y aceptado en FDNY por lo que son”, declaró Lassiter.
Ya en los últimos años, FDNY se estaba proyectando como una institución más inclusiva, aunque aún le queda bastante por hacer para que refleje la diversidad étnica de la Gran Manzana. Ahora mismo, en un cuerpo compuesto por 10,500 bomberos, solo 920 son de origen hispano.
El teniente Jorge Luis Torres, que lleva en el cuerpo de bomberos 22 años, no piensa que haya cambiado el sistema de ingreso al FDNY. “Antes había pocos hispanos, porque eran menos los que se presentaban, pero ahora con las redes sociales, han ayudado a que se incremente”, dijo.
Torres, de origen puertorriqueño, y que preside la Sociedad de Bomberos Latinos, indicó que “hace varias décadas había puertorriqueños y españoles, porque eran los que más tenían documentos, pero ahora estamos viendo latinos de segunda generación”.
Otro factor que ha cambiado, es la manera como se anuncia cuando se inicia la época para tomar el examen, “antes era diferente, porque se publicaba en un periódico semanal al que solo tenían acceso los que conocían de su existencia”, por lo que muchos se quedaban afuera.
Ahora FDNY cuenta con una página en Facebook (www.facebook.com/joinFDNY) exclusivamente dedicada a informar sobre los procesos de reclutamiento, los programas de entrenamiento y las fechas de los exámenes oficiales de ingreso, que se celebran cada cuatro o cinco años. El último examen tuvo lugar en la primavera de 2012 y el siguiente se proyecta para 2016 o 2017, aunque no hay fecha oficial confirmada.
Torres avisa a los potenciales nuevos reclutas que se informen sobre los riesgos del trabajo antes de presentar la solicitud.
“No es un trabajo para todos, es muy peligroso” confesó Torres, que se desempeña en Queens, en la Compañía de Rescate 4, a la que solo pertenecen bomberos de la “élite”, altamente experimentados y con entrenamiento especial.
El Departamento de Bomberos de Nueva York amplía la convocatoria a sus filas a las minorías.Foto: Archivo
Melissa Ramirez, (30) afirmó en tono seguro que “si uno se dedica a prepararse bien, lo puede lograr”. “No es fácil el ingreso pero tampoco es imposible”, reflexiona Ramírez, que fue una de las 1,952 mujeres que presentó el último examen ofrecido -en la primavera de 2012- para ingresar al cuerpo de bomberos.
Nunca pensó en ser bombero, admitió Ramírez, que estudia su último año de Justicia Criminal en la universidad John Jay, pero para quien resultó atractivo pertenecer a un departamento considerado, el más grande a nivel nacional y en el que actualmente solo 41 mujeres son bomberos (alrededor de 10 son latinas).
Lo que definitivamente la ayudó a tomar la decisión de someterse al examen es que los bomberos son una “gran familia”, además de los horarios flexibles y el salario. “Es una profesión ideal”, dijo la joven.
Ahora Ramírez, que vive en Queens y es madre de un niño de 5 años, está a la espera de que la llamen para presentar un examen físico, para lo que se está entrenando tres horas por semana -desde mediados de septiembre y de forma gratuita- en la Academia de Bomberos, para prepararse para las duras pruebas.
“Los instructores ahí nos enseñan (para ayudarnos a pasar el examen) a cómo usar mejor nuestro cuerpo para poder alzar objetos pesados”, relató Ramírez, que nació en Nueva York de madre colombiana y padre puertorriqueño, sobre uno de los ejercicios, que consiste en subir por una escalera con un peso aproximado de 75 libras en un determinado tiempo. “Aprendí que el secreto es saber usar mis piernas”, afirmó la joven que mide 5′ 6″ y pesa 130 libras.
Luego de que supere este examen, tendrá que ir a una prueba médica, psicológica y por último a verificación de su récord, para finalmente poder entrar a la Academia de Bomberos, cuyo curso tiene una duración de 18 semanas y es dictado en Randalls Island.
La Sociedad de Bomberos Latinos, que fue fundada en 1962 y que actualmente tiene alrededor de 562 miembros, hace mucho trabajo de acercamiento con la comunidad, para tratar que más hispanos se incorporen al cuerpo de bomberos. “Trabajamos de cerca, para explicar a los aspirantes la importancia de las fechas para solicitar y de cómo y cuándo someter las aplicaciones”, dijo Torres que preside la Sociedad desde hace un año.
Entre tanto Alexander Martínez, que ingresó al FDNY en 2003, primero como EMT, luego como paramédico y en 2006 convertido en bombero, describe la carrera de bombero como “la mejor profesión del mundo”. Martínez, que desde 2005 trabaja en la División de Reclutamiento de FDNY, indicó que con la tecnología actual “si uno quiere un trabajo, puede buscar por si mismo cual es el que mejor le conviene”.
“No hay impedimento para nadie para ser bombero”, aseguró Martínez, que se dedica a hablar en escuelas y lugares públicos sobre los beneficios de la profesión, de la que dice que tanto el examen físico como la academia, son tareas “muy difíciles”, que requieren de mucho sacrificio, pero que están justificadas, “porque depende de la preparación de uno el salvar la vida a otros”.
Sobre la diversificación, una portavoz del Departamento de Bomberos reiteró que “continuamos activamente nuestros esfuerzos de acercamiento y reclutamiento en busca de interesar a la comunidad de la ciudad de Nueva York y alentar a aquellos que aun no hayan considerado hasta ahora al FDNY como una carrera potencial, a que lo hagan ahora”.
- Cuando se abre el periodo de solicitudes, aproximadamente cada cuatro a cinco años, los aspirantes que cumplan con los requisitos pueden someter una solicitud para presentar el examen a través del Departamento Administrativo de Servicio de la Ciudad, DCAS.
- El examen está basado en una serie de temas que miden la capacidad de un aspirante para aprender y realizar los deberes de un bombero, incluyendo la comprensión de lectura, resolución de problemas, y la aplicación de reglas a los conceptos generales.
- Una vez que se pasa el examen, los aspirantes son colocados en una lista hasta ser llamados para tomar la prueba física, en la que se pone a prueba la capacidad en cuatro categorías de aptitud que son cruciales en la lucha contra incendios. Además se les somete a una evaluación médica y psicológica, un examen de drogas e investigación de antecedentes. Los candidatos serán llamados en base a número de lista y necesidad de los bomberos, que puede tardar aproximadamente de dos a cuatro años.
Para unirse al proceso, llame al 311 o visite www.nyc.gov/html/fdny/ Encontrarás más información en www.facebook.com/joinFDNY


