Marihuana

El NYPD cambia su política para quienes porten menos de 25 gramos de la hierba

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El alcalde De Blasio y el comisionado Bill Bratton anunciaron ayer cambios en los castigos para quienes sean encontrados con menos de 25 gramos de marihuana.
Foto: Victor Matos, especial para ed

Portar marihuana en las calles de Nueva York ya no será sinónimo de arresto, según las nuevas políticas anunciadas ayer por el alcalde Bill de Blasio y el comisionado de Policía William Bratton, quienes indicaron que a partir del 19 de noviembre las personas que sean encontradas con hasta 25 gramos de marihuana que no esté a la vista pública no serán arrestadas sino deberán pagar una multa.

El cambio a una de las políticas más controversiales de la ciudad establece que las multas serán de $100 por la primera ofensa y de $250 a partir de la segunda ofensa, y que si la persona es encontrada fumando la hierba sí enfrenta la posibilidad de ser arrestada.

Con esta decisión la Ciudad aborda uno de los temas con más resonancia entre las comunidades hispana y afroamericana, en las cuales se registran la gran mayoría de los arrestos por marihuana a pequeña escala, así como hace frente a las críticas sobre las agresivas tácticas de la práctica de detención y cacheo.

En los primeros ocho meses de este año, los afroamericanos y los hispanos representaron el 86% de las personas arrestadas por posesión de marihuana en la ciudad, la mayoría menores de 25 años y sin un record criminal previo, según un estudio escrito por Harry G. Levine, profesor de sociología en la Universidad de Queens y director de Marijuana Arrest Research Project. Estas cifras fueron confirmadas por NYPD.

“Recibirán una multa porque todavía es un delito. El mensaje es claro, si no quiere recibir una multa, no use y no lleve marihuana”, dijo el comisionado Bratton al anunciar las nuevas políticas, mostrando una bolsa con orégano para dar el ejemplo de la cantidad de 25 gramos.

Por su parte el Alcalde dijo que las nuevas medidas además de descargar el sistema judicial, evitaban que los neoyorquinos más jóvenes que pueden cometer un error queden marcados de por vida con un historial criminal. “Muchos jóvenes han perdido la oportunidad de ingresar a una universidad o de conseguir un trabajo porque fueron arrestados con una dosis mínima y eso es un historial criminal de por vida”, dijo.

La persona que sea detenida portando más de 25 gramos, será fichada y deberá enfrentar a un juez, quien dependiendo de si tiene antecedentes criminales, decidirá el tiempo que la persona pasará tras las rejas o si queda en libertad. Sin embargo, el arresto sí quedará en los registros del detenido.

La reforma de la política fue inicialmente apoyada por el Fiscal Distrital de Brooklyn Kenneth Thompson, durante su campaña para asumir ese cargo en el 2013. De hecho el fiscal de Brooklyn fue el primero en empezar a desestimar los arrestos por esta índole.

Desde julio, la fiscalía de Brooklyn ha desestimado 849 casos por delitos menores por marihuana que involucran detenciones policiales, alrededor del 34% del total de los 2,526 arrestos de este tipo. Ayer el alcalde De Blasio dijo que nunca estuvo en desacuerdo con la postura de Thompson. Bratton agregó que la nueva reglamentación estaba siendo discutida desde hace meses con los cinco fiscales distritales y negó que la decisión fuera producto de cualquier tipo de presión.

Al respecto el fiscal Thompson dijo en un comunicado de prensa que, “la nueva política es una respuesta razonable para los miles de arrestos por pequeñas cantidades de marihuana que cargan el sistema judicial y consumen importantes recursos que ahora pueden ser redirigidos a los crímenes más serios”.

En Nueva York, el debate sobre los arrestos por marihuana ha tenido menos que ver con la despenalización de las drogas, que se discute a nivel nacional, y en cambio mucho con la agresividad de la táctica de detención y cacheo, una de las principales estrategias de la lucha contra el crimen del Departamento de Policía.

Durante la administración de Michael Bloomberg la Policía arrestó a unas 50,000 personas anualmente por cargos de posesión mínima de marihuana, lo que significa que aproximadamente una de cada ocho detenciones efectuadas por policías fueron por este concepto.

En 2013, la Policía detuvo a más de 28,000 personas por posesión de marihuana, y en 2014, los arrestos van aumentando a un ritmo similar, según cifras presentadas ayer por NYPD.

“Le damos la bienvenida al anuncio de de Blasio porque es una señal de que el Alcalde está sintiendo la presión política para reformar las prácticas discriminatorias e injustas de la Policía”, dijo Robert Gangi, director del Proyecto para la Reforma de la Policía, PROP.

Al respecto, De Blasio negó enfáticamente que la decisión se produjera para calmar la presión de las minorías con respecto a la política de ventanas rotas y luego de la muerte de Eric Garner quien murió cuando era arrestado por vender cigarrillos sueltos. “Esta es una decisión que busca unas leyes inteligentes que ayuden al sistema judicial a enfocarse en los crímenes graves y a evitarle a las personas historiales criminales que les arruines la vida”.

Tanto De Blasio como Bratton dijeron estar en desacuerdo con la legalización de la droga. “No estoy cómodo en ningún caso con la legalización de la droga”, dijo el Alcalde, mientras Bratton alegó complicaciones para aplicar las leyes con los conductores bajo influencia, “no anticipo que voy a apoyar esa medida”.

Por su parte el reverendo Al Sharpton dijo que, “Apoyo el anuncio del alcalde Bill de Blasio sobre las políticas para las ofensas por marihuana en el sentido de que ha habido un desproporcionado número de arrestos de afroamericanos y latinos y bajo el hecho de que muchas ciudades en el país ya han legalizado su uso, es tiempo de que Nueva York revise sus políticas”.

Opositores a la medida

Este verano, la Asociación para Niños Libres de Drogas dio a conocer su estudio de seguimiento anual, en la que se cuestionó a los jóvenes qué les impedía probar drogas. Meterse en problemas con la ley y decepcionar a sus padres fueron las razones más comunes por las que los jóvenes no usaron marihuana, según la encuesta.

La preocupación ahora es que la legalización de una dosis mínima eliminará una barrera mental importante que previene a los adolescentes de probar la marihuana a una edad temprana”.Al despenalizar el porte mínimo la marihuana es hacerla más accesible, que esté más disponible”, dijo la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. “Lo que tenemos que hacer es evitar el daño o, al menos, minimizar tanto como sea posible y este cambio en las políticas no ayuda mucho”, agregó.

Según los especialistas, los cerebros jóvenes continúan desarrollándose hasta los 20 años, y las personas que comienzan a consumir alcohol o marihuana en la adolescencia son mucho más vulnerables a los problemas de abuso de sustancias a largo plazo.

Es difícil explicarle a un joven que su papá tiene derecho a fumar marihuana pero él no. Por eso la importancia de que la ley de prohibición este vigente para todos y para todas las cantidades”, dijo María López, trabajadora social y madre de dos. “No estoy de acuerdo con la despenalización de la marihuana sin importar la cantidad”.

“Es el mismo asunto que tenemos con el alcohol o el sexo”, dijo Valentina Veranes, artista y madre de dos. “Los padres, los maestros y la sociedad tenemos la responsabilidad de guiar a nuestros niños y explicarles que hay una edad apropiada para probar cada cosa en la vida. ¿Qué más podemos hacer?”, concluyó