Argumento a Favor de la Acción Ejecutiva

@ElviraArellano

El Presidente postergó el cumplimiento de su promesa de tomar acción ejecutiva para poner fin al terror de deportaciones y separación de familias hasta después de las elecciones. Pero éstas ya pasaron.

No puedo llamarme una experta, y ni siquiera soy una tremenda estudiante, de la Constitución, o de la democracia e historia estadounidenses. Para mi como mexicana, la democracia de EE.UU. ha significado, con demasiada frecuencia, tiranía y humillación para México. Aun así, hago lo que puedo para entender este país.

En el año 2006 mi organización, La Familia Latina Unida, decidió exigir a Barack Obama que ponga freno a las deportaciones, por medio de una orden ejecutiva de estatus legal temporal para los indocumentados. Nos habíamos convencido que la configuración de los estados y la composición del Congreso que resulta, no iba hacer posible una solución legislativa a nuestras leyes descompuestas de migración.

El éxito del Partido Republicano en las elecciones pasadas, a pesar de que ganó por medio por tácticas descaradamente obstruccionistas y racistas, incluyendo una movilización de sentimientos racistas en contra del primer presidente de origen afroamericano, confirma nuestra idea de que, como fue el caso con la esclavitud, esta abominación atroz de separaciones solo puede terminarse por medio de un orden del ejecutiva.

Hemos marchado y movilizado, rogado y dado testimonios, durante case casi dos decenios para ganar los corazones del pueblo y para mostrar el parálisis del Congreso.

Hemos tenido que bregar con líderes del Partido Demócrata que preferían mantener su enfoque en la contienda legislativa inútil, para sus propios fines legislativos, en lugar actuar para parar el sufrimiento de nuestras familias.

Ahora como en 2006, estamos convencidos que, una vez que los millones de indocumentados pueden salir de y adquirir el derecho de trabajar y vivir con dignidad y seguridad, ninguna fuerza nos puede mandar a las sombras de nuevo.

Actualmente, por razón del crecimiento continuo del voto latino unificado, tenemos la opción de ir más allá de apelar a las consideraciones de la moralidad, a una exigencia para poder que no se va a poder reprimir.

Si el Presidente no firma órdenes ejecutivas generosas, después de las elecciones y antes del Día de Acción de Gracias, nosotros empezaremos inmediatamente a organizar una candidatura latina independiente para la presidencia y así negarles a los demócratas el voto latino que van a necesitar para retener la Casa Blanca en 2016