Dos limpiaventanas hispanos pasaron el susto de su vida (fotos)

Los trabajadores fueron rescatados tras quedar colgando en el piso 68 del One World Trade Center
Dos limpiaventanas hispanos pasaron el susto de su vida (fotos)
Vista del andamio defectuoso desde el interior del edificio, luego que se rompió la ventana para rescatar a los trabajadores.
Foto: Suministrada

Nueva York – Los trabajadores Juan López y Juan Lizama que se encontraban lavando las ventanas en el piso 68 del One World Trade Center vieron de cerca la muerte, al quedar colgando en las alturas luego que su andamio sufriera un desperfecto. Los hispanos fueron rescatados una hora y media más tarde por un sorprendente operativo que mantuvo en vilo a cientos de personas en el Bajo Manhattan.

El exitoso rescate fue llevado a cabo por personal de la Policía, los Bomberos, la Autoridad de Puertos, el Departamento de Edificios y trabajadores del edificio que todavía se encuentra en construcción en los pisos más altos.

López, quien tiene cinco años de experiencia trabajando como limpiaventanas en edificios, y Lizama, con 14, fueron llevados al Hospital Bellevue tras el incidentes donde fueron tratados por “hiportermia leve”, pero sin ninguna otra herida, explicó el Comisionado de Bomberos NYFD Daniel Nigro.

El Comisionado contó que la emergencia se originó por una falla mecánica en las poleas que tiran de los cables del andamio. “Uno de los extremos se descolgó más que el otro”, dijo.

La plataforma está sostenida por cuatro cables, dos a cada lado, que deben ser descolgados al mismo tiempo para mantener el nivel, y la base principal se encontraba en el piso 104. Los trabajadores estaban a 1,776 pies de altura.

“Ellos estuvieron aterrorizados allá arriba, estamos haciendo todo lo posible para que reciban la atención médica que necesitan”, dijo por su parte Rachel Cohen portavoz del local 32BJ.

“Los trabajadores están asegurados por cables individuales conectados a la base principal lo que evita en cualquier caso que caigan al vacio”, explicó por su parte el teniente de los Bomberos a cargo del operativo Mike Segrave, quien aclaró que usaron un cortador de diamante de alta velocidad para romper el vidrio de tres capas y 8 pulgadas de grueso del piso 68 y así alcanzar a los trabajadores.

La emergencia se reportó inicialmente a 12:42 p.m., y de inmediato los trabajadores del área y muchos turistas se quedaron frente al edificio tomando fotos y esperando el desenlace. “Estamos visitando la ciudad y vinimos a esta zona por la tragedia tan grande en el 2001 y nos encontramos ahora en medio de otra emergencia. ¡No es lo que esperas en tus vacaciones!”, dijo Marcela Ovalle, turista española.

“Salí a mi hora de almuerzo y me encontré con la emergencia. Lo único que puedes esperar es que las autoridades hagan bien su trabajo y los pobres trabajadores allá arriba puedan ser rescatados. No queremos otra tragedia en el sector”, dijo Stefan Vasconcellos, funcionario de una entidad bancaria del área.

Pero si en la calle se vivió la tensión del rescate, al interior del edificio hubo momentos de pánico. “Estábamos nerviosos, especialmente cuando llegó todo el personal de emergencia y discutían la mejor forma de rescatar los trabajadores”, dijo un trabajador dentro del edificio que prefirió no ser identificado. “Se discutía si bajar otra plataforma al mismo nivel o si cortar el vidrio, al final se decidieron por la segunda opción”.

Alrededor de las 2:10 p.m. llegó el alivio, y se informó que los trabajadores habían sido rescatados. La torre que abrió oficialmente la semana pasada algunos de sus pisos de oficinas, es la estructura más alta del país. Los trabajadores de Condé Nast se mudaron a comienzos del mes convirtiéndose en los primeros inquilinos del famoso inmueble.