El esqueleto de un general que sorprende a toda Grecia

Fue hallado en una tumba de dimensiones excepcionales de la época en que vivió Alejandro Magno. El Ministerio de Cultura griego declaró que el esqueleto, casi intacto, perteneció a una "distinguida figura pública".
El esqueleto de un general que sorprende a toda Grecia
Esfinges

Arqueólogos en el norte de Grecia encontraron un esqueleto dentro de una tumba de la era de Alejandro Magno, durante una excavación que ha fascinado a la opinión pública de este país.

El lugar de enterramiento, en Anfípolis, es el más grande descubierto hasta ahora en Grecia.

El Ministerio de Cultura declaró que el esqueleto, casi intacto, perteneció a una “distinguida figura pública”, dadas las dimensiones y la suntuosidad de la tumba.

La jefa del equipo de arqueólogos, Katerina Peristeri, dijo que “la tumba, con toda probabilidad, pertenece a un varón y un general”.

La excavación ha fascinado a los griegos desde que el primer ministro Antonis Samaras visitó el lugar en agosto de 2014 y anunció que se trataba de un “descubrimiento de importancia excepcional”.

Las más recientes revelaciones añadieron más expectativa por la identidad de la persona enterrada en Anfípolis.

“Es una construcción muy cara, que un ciudadano privado no hubiese podido costear”, dijo el ministerio en una rueda de prensa este miércoles.

“Es, con toda probabilidad, un monumento a un mortal que era reverenciado por su sociedad en ese momento”, añadió.

La especulación ha sido enorme, con expertos manejando distintas posibilidades, incluyendo que se trate de los restos de alguien de la familia de Alejandro Magno de Macedonia o de alguno de sus oficiales más importantes.

La tumba es de finales del siglo IV A.C., cuando Anfípolis era una importante ciudad del Reino de Macedonia.

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El lugar se encuentra 100 kilómetros al este de Thessaloniki, la segunda ciudad griega.

Antes de que el esqueleto fuese encontrado, algunos expertos sugirieron que podría tratarse de un cenotafio, construido en honor de una figura principal cuyos restos se encuentran en otro lugar.

La tumba caliza se descubrió 1,6 metros por debajo de la tercera cámara del complejo funerario.

Mide 3,23 metros de largo, 1,56 de ancho y 1,8 de alto.

Dentro había un ataúd de madera.

Los arqueólogos descubrieron bronce desperdigado y uñas de hierro, además de fragmentos de huesos y de cristal, probablemente parte de la decoración del ataúd.

Los restos óseos y el material genético serán examinados por especialistas, dijo el ministro de Cultura.

“El monumento representa una síntesis única y original”, añadió.

En etapas anteriores de la excavación se encontró un león de piedra tallada, dos esfinges, dos cariátides y un mosaico de suelo que muestra el rapto de Perséfone por Hades.