Amnistía Internacional exige alto a la detención de niños migrantes en México

Estudios internacionales concluyen que la detención de niños provoca depresión
Amnistía Internacional exige alto a la detención de niños migrantes en México
Uno de los principales problemas a las detenciones radica en la falta de albergues
Foto: Gardenia Mendoza

MÉXICO.- La organización Amnistía Internacional entregó hoy al gobierno mexicano 36,000 firmas de ciudadanos en todo el país que se oponen a la detención de niños migrantes con el argumento de que agudiza la vulnerabilidad de la infancia: le provoca daños psicológicos, físicos y emocionales irrevocables.

Estudios internacionales concluyen que la detención de niños provoca depresión, desesperanza, estrés postraumático, ansiedad, pensamientos suicidas o de autoflagelación. Estos se reflejan en síntomas como insomnio, pesadillas, incontinencia nocturna, perdida de apetito y signos de daño físico.

La campaña Alto a la Detención de Niñ@s Migrantes se realiza cada año a nivel internacional en diversos países desde 2012 con miras a “sensibilizar” a las autoridades de todos los países de buscar alternativas para los menores que salen de sus países por abuso, violencia, pobreza, abandono, trata de personas, reunificación familiar o falta de oportunidades.

“El problema es que ha sido peor, cada vez hay más detenciones”, dijo Vanessa Martínez, de la Coalición Internacional contra la Detención de Niños Migrantes, en una conferencia de prensa frente a la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde entregaron la solicitud con las firmas anexas.

COBERTURA NIÑOS MIGRANTES

Entre enero y septiembre de este año en México fueron detenidos 17,322 niños por el Instituto Nacional de Migración, 47% (8,220) de ellos viajaban sin compañía de su madre, padre o tutor. Mientras que en Estados Unidos, entre octubre de 2013 y julio de 2014 se alcanzó un máximo histórico de cerca de 50,000 aprehensiones.

En México, uno de los principales problemas a las detenciones radica en la falta de albergues para canalizar a los adolescentes, que son la mayoría de los menores migrantes.

La ley dice que el DIF (Sistema de Desarrollo Integral para la Familila) debe atenderlos para que no permanezcan en los centros de detención migratoria, pero las autoridades del DIF reconocen “que no tienen presupuesto, recursos humanos ni económicos”, asegura Martínez.