¡No andamos confundidos en inmigración!

El resultado de una accion ejecutiva sería un tremendo aumento en la militancia de los sindicatos
¡No andamos confundidos en inmigración!
Foto: Archivo

Para aquellas personas que surgieren que el presidente Obama debe postergar su acción ejecutiva con la idea de permitir que el Congreso, controlado por los Republicanos, actúen sobre una reforma migratoria, tenemos una respuesta clara: ¡Los Republicanos no apoyan una reforma migratoria y lo demorarán por el plazo máximo que pueden si el presidente no actúa!

Lo que debe quedar claro es el hecho de que los Republicanos son el partido patronal, el partido de las corporaciones. Casi todas las políticas que ellos respaldan permiten que las corporaciones y los ricos aumenten sus ganancias y fortunas por medio de bajar los salarios de los obreros y los impuestos que pagan los ricos. Para el resto del pueblo ofrecen políticas económicas que enriquecen más a los ricos y dejan unas migajas para la mayoría. Y se puede mencionar una movilización racista en contra del primer presidente afronorteamericana de los Estados Unidos.

A los Republicanos les encanta el sistema de mano de obra indocumentada. Les encanta el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y otros arreglos de “libre” comercio que despojaron de sus ingresos a millones de latinoamericanos que como consecuencia, se han visto obligados a migrarse hacia el norte para hallar trabajo. Les ha encantado poder tener control sobre los millones de trabajadores indocumentados que se encuentran obligados a trabajar para salarios bajísimos y sin los más mínimos derechos ni la seguridad de formar sindicatos para defender sus intereses. A los Republicanos les encanta este sistema porque reduce los salarios para los muchos y aumenta las ganancias y fortunas de un puñado de personas privilegiadas.

Cuando los Republicanos controlaban la Casa Blanca deportaron solo la mitad de la gente que Obama y los Demócratas han deportado. Los Republicanos nos quieren aquí, pero prefieren vernos atemorizados y solos, sin derechos, sin nuestras familias, trabajando para salarios miserables, y sin derechos. No quieren que permanezcamos suficiente tiempo para convertirnos en ciudadanos con el derecho del sufragio.

Por lo tanto, el presidente no debe esperar hasta que los Republicanos hagan algo, porque los Republicanos nunca van a hacer nada al menos que se encuentran obligados a hacerlo.

Se puede preguntar si en realidad los Republicanos desean ganarse el voto latino. La respuesta es que si. También han querido ganarse el voto de los afroamericanos. ¿Y, a ver, que hicieron para ganárselo? ¡Absolutamente nada! Son capaces de postular candidatos afroamericanos y latinos. Son capaces de cambiar su retórica. Pero no modificaron sus programas para ganarse los votos de los afroamericanos. Entonce ¿Por qué se debe pensar que van a modificar sus políticas para atraerse el voto latino? Los Republicanos son un partido de los patronos y la mayoría de los latinos somos trabajadores.

También nos basamos en una idea realista de la clase de legislación que podría aprobarse en un Congreso controlado por los Republicanos en los dos años que vienen. De hecho, el programa legislativa del Tea Party, podría atrasar nuestro movimiento durante años. Vamos a necesitar que el presidente utilice su veto para parar legislación destructiva. Debemos deshacernos de la idea de que cualquier legislación que reduce la velocidad de las deportaciones debe apoyarse. La acción ejecutiva nos permitirá mantener una posición fuerte a favor de una verdadera reforma.

Es triste reconocer que los Demócratas se han convertido en el partido de cobardía y retirada. Bajo Clinton, concedieron a los Republicanos y perdieron su mayoría en el Congreso y luego perdieron la Casa Blanca también. Bajo Obama, los Demócratas concedieron demasiado a los republicanos y perdieron control de ambas cámaras del Congreso.

También es triste reconocer que el sector sindical en este país se ha integrado con el Partido Demócrata y, con algunos nobles excepciones, no se han esforzado a organizar los obreros indocumentados. Si el presidente otorga un estatus legal y permisos de trabajo a los actuales indocumentados, el resultado sería un tremendo aumento en la militancia de los sindicatos, dándoles el poder de aumentar los salarios (y no solo al nivel del salario mínimo) por la vía tradicional—haciendo el trabajo de organizar. Esta es otra razón porque los republicanos jamás van a aprobar una legalización y porque pretenden bloquear la acción ejecutiva.