¿Un Mundo Feliz?: la hora de las Chromebook

A cuatro años de su lanzamiento las computadoras de Google parecen alcanzar la mayoría de edad. En nuestro blog de tecnología exploramos qué tan lejos pueden llegar.
¿Un Mundo Feliz?: la hora de las Chromebook
Chromebook

Las computadoras Chromebook, de Google, se asemejan a una de esas personas tercas, obstinadas.

Desde su nacimiento más de un analista ha pronosticado su muerte, ha augurado su defunción o las ha mirado con desprecio. Pero las Chromebook aquí siguen y sus números aun siendo modestos, están en crecimiento.

Entre otras cosas, las computadoras portátiles de Google (fabricadas por Acer, HP, Lenovo, Dell y Samsung, entre otros) son mucho más baratas que sus competidores. En Estados Unidos el modelo más barato cuesta US$199 y hay rumores de que este año Lenovo sacará un modelo valuado en US$150.

Otras características como el hecho de que son ligeras, no cuentan con disco duro, respaldan todo en la nube, y no requieren mucho soporte técnico las han convertido en una de las favoritas de las instituciones educativas.

De acuerdo con un reporte de la firma de análisis de tecnología, IDC, las Chromebook se han convertido en las computadoras más vendidas en escuelas primarias y secundarias en Estados Unidos.

Este éxito educativo parece haber llamado la atención de sus rivales. En dicho país Microsoft lanzó un anuncio publicitario en el que critica a las Chromebook y las compara con lo que los ordenadores con su sistema operativo pueden hacer.

También empezó a trabajar ya en computadores de bajo costo, para pelear en dicho terreno.

En ¿Un Mundo Feliz? hemos tenido la oportunidad de probar varias generaciones de Chromebook. El veredicto con anteriores modelos había sido que la idea era buena -respaldo en la nube, peso, encendido rápido- pero que aún dejaban que desear en varios aspectos.

Sin embargo, la última generación de dispositivos ha dado un significativo paso hacia adelante.

Los computadores vienen con 115 GB de almacenamiento en Google Drive, son ahora capaces de ejecutar algunas aplicaciones de Android (Evernote y Duolingo, por ejemplo), arrancan en cinco segundos, cuentan con bluetooth, soporte para teclados y mouse externos, tarjetas de memoria SD, puertos USB y HDMI.

Las que cuentan con procesadores Intel, además, son capaces de ejecutar varias aplicaciones y pestañas en Chrome al mismo tiempo.

Una de las críticas anteriores era que sin conexión a internet, las Chromebook no eran muy útiles (dada su necesidad de conexión a la nube). Google ha estado trabajando en ello y cada vez hay más apps que trabajan sin conexión, como Gmail, Docs y Drive.

Pero uno de los atractivos más importantes de estas máquinas es su batería. Dependiendo del modelo puede durar entre 5 y 8 horas en promedio, lo cual representa un incremento significativo respecto a otras computadoras con otros sistemas operativos.

Por supuesto no son perfectas. Los aficionados a los videojuegos en ordenadores no verán en ellas ningún beneficio. Los juegos existentes son simples e incluso se sienten viejos, fuera de moda.

Quienes gusten de editar videos o audios tampoco verán muchos beneficios. La necesidad de un disco duro, una pantalla grande y un poderoso procesador aún son requeridos para dichas tareas. Hay soluciones interesantes en la nube como WeVideo, pero el producto aún no está a la par de gigantes como Premiere o Final Cut.

La integración con Android es un paso en el camino correcto, pero aún está en pañales. Sin embargo, la comunidad de programadores aficionados que modifican los sistemas operativos de Google ha mostrado que si el buscador lo desea, ejecutar casi todas las aplicaciones de Android en ChromeOS (el sistema operativo de las Chromebook) es posible.

Claramente las Chromebook aún no son para todos, pero ya representan una opción viable para quienes están acostumbrados a trabajar en la nube y no requieren videojuegos o edición multimedia.

Datos de la empresa ABI Research muestran que en sólo un año se duplicó el número de Chromebooks en el mercado. Se estima que este año en total habrá más de 4 millones de estos dispositivos disponibles.

Los números palidecen si se toma en cuenta que se espera que en 2014 haya cerca de 300 millones de computadoras portátiles convencionales en el mercado, pero son optimistas si sólo se toma en cuenta el crecimiento de las Chromebook.

Y si estas desaparecen o no logran conquistar el cariño de los consumidores, al menos habrán logrado algo positivo: ayudar a reducir el precio de los ordenadores portátiles.

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