Que tus hijos no sean víctimas de abuso sexual

Es importante que los padres hablen abiertamente de sexualidad con los pequeños, de acuerdo a su edad y sus necesidades
Que tus hijos no sean víctimas de abuso sexual
Niños y niñas deben estar conscientes del cuidado de su cuerpo.
Foto: Archivo

Como padres de familia surgen inquietudes con respecto a cómo cuidar y proteger a nuestros hijos del abuso sexual infantil. Es importante definir brevemente en qué consiste, para tener claridad sobre las medidas de prevención.

Dentro de este abuso se incluye cualquier tipo de actividad sexual con un niño que tiene como finalidad proporcionar una satisfacción a uno de los padres, un cuidador o cualquier otro individuo que tenga alguna responsabilidad sobre el pequeño.

El abuso sexual incluye actividades tales como caricias en los genitales del niño, penetración, incesto, violación, sodomización (sexo anal) y exhibicionismo indecente. También se incluye cualquier explotación del chico, sin necesidad de contacto, por parte de un progenitor o cuidador; por ejemplo cuando se obliga, engaña, atrae, amenaza o presiona para que participe en actos de satisfacción sexual a terceros, sin contacto físico directo entre él y su agresor.

Hay familias que piensan que si mantienen el tema de la sexualidad como tabú, el hijo estará exento de riesgo. Sin embargo, varias investigaciones han arrojado que los niños con información suficiente del tema, pertinente para su edad y comprensión, están más protegidos.

En el caso de un menor, hay que hacerlo consciente de su cuerpo y en especial de las partes que lo integran que estarán reservadas para él mismo y prohibidas para los demás. Un término muy útil para hablar de estas partes del cuerpo, es llamarlas partes privadas. En el caso del varón, son el pene, el ano y los glúteos; y en el caso de la mujer, la vagina, los glúteos, el ano y los senos, aunque no se hayan desarrollado en esa edad, es importante que los identifique como una parte privada.

Al niño le queda claro cuáles son sus partes privadas, cuando sabe que son todas aquellas que cubre su ropa interior. Asimismo, es importante referirnos a ellas por su nombre, ya que de esta forma la plática estará cargada de seriedad.

Cuando hablamos con él acerca de sus partes privadas, debemos enfatizar que nadie debe jugar con ellas, ni tocarlas, ni manipularlas de ninguna manera. A su vez, debe quedar muy claro que él tampoco debe hacerlo con las partes privadas de sus amigos, hermanos, primos, padres, tíos, abuelos, maestros y desconocidos, ya que respetar el propio cuerpo es igual de importante que respetar el de los demás.

Con un prepúber es importante hablar acerca de las sensaciones placenteras que genera la estimulación de estas zonas para que esto no los confunda en caso de que alguna otra persona quiera manipularlas. Sentir placer no debe de ser un factor para permitirle a alguien tenga contacto con ellas. Sin embargo, tampoco debe sentir que se le impone una prohibición sexual, pero sí debe tener claro que se le dan herramientas para protegerse de quienes pudieran hacerle daño.

Es importante no favorecer situaciones donde el niño pueda ser seducido, como invitarlo a sentarse en las piernas de otros adultos, a pesar de que le incomode, o bañarse con un adulto. Él no tiene porque ver las partes privadas de otras personas, ya que podría excitarse sin estar consciente de ello, y emocionalmente no sabría cómo lidiar con estas sensaciones que podrían generarle angustia y confusión.

Es importante cuidar lo que ve en televisión y no permitirle ver programas de adultos con contenido sexual. Hay quienes piensan que los niños, sobre todo los varones, desde muy pequeños deben familiarizarse con estos temas y no están conscientes de que, lejos de beneficiarlos, esto les provoca inseguridad y temor.

Hay que recordar que un niño no sabe lidiar con los sentimientos que este tipo de contenidos producen. De igual manera hay que evitar que, por las mismas razones, duerman en la cama de los adultos y sobre todo que presencien el acto sexual.

El niño debe aprender a retirarse de situaciones que le incomoden a pesar de que puedan generarle cierto grado de placer. Esto se logra cuando se habla abiertamente del tema sexual. Factores de protección hay muchos, sin embargo la cercanía con nuestros hijos y la comunicación, sin duda, son los más efectivos.

Colaboración Fundación Teletón México

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