Mi pareja es adicta

Convivir con una persona que padece alguna adicción requiere de buscar apoyo profesional
Mi pareja es adicta
La adicción al alcohol u otra sustancia es un problema que debe tratarse en pareja.
Foto: Reforma

Convivir con una persona que vive algún tipo de dependencia a sustancias adictivas como el alcohol, es un problema que se enfrenta no sólo con amor. Una adicción se caracteriza por el consumo perjudicial y sin control de una sustancia, por ello es importante identificar las señales de alerta, solicitar orientación y apoyo de profesionales de la salud.

¿Cómo detectar si mi pareja tiene un problema de adicción? Las siguientes conductas son señales de alerta:

Cambios bruscos en relaciones sociales, principalmente de amigos.

Alteración en hábitos para dormir, comer y aseo.

Desajuste en la economía, ya sea que se deteriora o que se cuenta con dinero que no corresponde a sus actividades.

• Aislamiento.

• Cambios bruscos en el estado de ánimo.

Abandono o deterioro de actividades escolares, laborales y sociales.

El hecho de que tú no compartas la adicción no implica que la única y mayor afección es para tu pareja. Como acompañante desarrollas un apego de tipo dependiente mediante el cual llenas un vacío al asumir un nuevo sentido de vida: el rol de salvadora o salvador, que se traduce en la necesidad de controlar la relación, la sensación de aliviar la baja autoestima de la otra persona y finalmente permanecer en un círculo que ocasiona sufrimiento para ambos. En estos casos es común idealizar que a través del cuidado y el amor, la pareja cambiará y hay una fuerte obsesión hacia esta idea.

La maestra Laura Soubrán Ortega, subdirectora de Consulta Externa de Centros de Integración Juvenil (CIJ), menciona que la coadicción define a una persona o un grupo de personas de cualquier sexo o edad, cuyas relaciones interpersonales rebasan su capacidad para preservar su identidad, sobreinvolucrándose emocionalmente más allá de sus deseos y posibilidades, y que crean un vínculo enfermo con la persona que sufre alguna dependencia. Este tipo de vínculo ocurre de forma irracional, bajo ideas como “no puedo vivir ni contigo ni sin ti”.

Para brindar una ayuda efectiva es importante que reconozcas y trates el problema del cual también eres partícipe. Es necesario que ambos reciban atención que consiste en:

Acudir a una orientación especializada con profesionales de la salud que tengan experiencia en adicciones.

Identificar estados emocionales relacionados con un incremento en la necesidad de consumir cualquier sustancia que puedan conducirte a padecer también una adicción.

Desarrollar habilidades sociales y de inteligencia emocional que sirvan como factor de protección, por ejemplo: asertividad, comunicación, manejo de emociones, manejo del conflicto.

Acudir a psicoterapia para fortalecer su autoestima, plan de vida y estado emocional.

Informarse sobre los procesos adictivos para identificar prácticas de riesgo como la habituación, la negación, la dependencia, la compulsión, etc.

• Elaborar un plan de manejo de recaídas.

Al estar a su lado corres el riesgo de generar un sentido de identidad y autoestima alrededor del cuidado y protección que le brindas, por lo que al perder la relación también te verías inmersa en una sensación de vacío emocional.

Si piensas terminar con la relación, es muy importante que consideres que en sí misma se ha vuelto adictiva y puede ocasionarte una reacción semejante a la que tiene una persona al dejar de consumir la sustancia: se presentará síndrome de abstinencia, crisis, deseo de volver a la relación, así como recaídas. Debido a esto, no debes dejar de lado que requieres del acompañamiento de un psicólogo especialista en este campo para que el inicio de tu nueva vida sea pleno.

Colaboración de Fundación Teletón México

“La resiliciencia te hace crecer en la adversidad”

Bojorge@teleton.org.mx